El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Roberto Flores Toledano inició una cacería de jueces y funcionarios del Poder Judicial, pues que en lo que va del año al menos a tres jueces se le siguen investigaciones y procesos a través de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) por delitos cometidos en contra de la administración de justicia, amén de la veintena de funcionarios investigados por la fuga de un reo en Tepeaca.
Fuentes del Poder Judicial confiaron a CENTRAL que al interior del TSJ y la PGJ se busca acosar a los empleados judiciales para arrebatarles sus plazas y sustituirlos con personajes recomedados. Los encargos directos de estos casos caen en la Fiscalía Regional, y se instrumentan a través de la subdirectora, Odette Flores Ventura.
El caso más reciente es el de la juez civil de Teziutlán, Maritza Flores Hernández quien se sumó a los casos de togados poblanos investigados por la Procuraduría General de Justicia, luego que fuera liberada una orden de aprehensión en su contra por delitos contra la administración de justicia ya que supuestamente extravió dos expedientes de su juzgado.
Fue el juez Primero de lo Penal, Javier Vázquez Hernández quien dictó la orden de aprehensión contra Maritza Flores, por lo que la togada pidió licencia a su cargo y tramitó el amparo 1057/2013, que le fue ya concedido por el Juzgado Quinto de Distrito en el estado.
Fuentes al interior del Tribunal Superior informaron a CENTRAL que a Maritza Flores, como a los dos jueces anteriores, se le armó a modo un proceso para arrebatarle su plaza como juez, en la que recientemente fue colocado Hugo Solares Wences, quien se encuentra como interino en el juzgado civil de Teziutlán.
El caso de Flores Hernández se suma al de otros dos jueces poblanos que han sido investigados por la PGJ. El primero fue el juez de Chiautla de Tapia, Jesús Sánchez Jiménez quien fue detenido e ingresado al penal de San Miguel en Puebla, por delitos en contra de la administración de justicia, y aunque ya fue liberado, no se le permitió regresar al Poder Judicial; el segundo es el juez de Tepeaca, José Luis Arenas sobre quien pesa una investigación por evasión de reo.
Cabe destacar que las órdenes de aprehensión en contra de los jueces Jesús Sánchez y Maritza Flores, fueron liberadas por Javier Vázquez Hernández, el juez Primero de lo Penal en Puebla.
Las fuentes judiciales consultadas por esta casa editorial, aseguran que los togados poblanos son perseguidos como vía de presión para que abandonen sus plazas y que éstas sean ocupadas por funcionarios cómodos para la administración de Roberto Flores Toledano, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Flores Toledano es cercano al gobernador Rafael Moreno Valle, pues hicieron migas mientras éste era presidente de la Barra de Abogados a nivel nacional, y el ahora mandatario de Puebla fungía como sendor.
Juez Jesús Sánchez, acusado por delitos en contra de la administración de justicia
El juez Jesús Sánchez Jiménez laboraba regularmente hasta que le fue solicitado librar ordenes de aprehensión en contra de 80 personas que mantenían secuestrado el palacio municipal de Teotlalco, lugar donde ocurría un conflicto entre el alcalde Gabriel Madariaga Campos y varios integrantes del cuerpo edilicio, entre ellos los panistas Vicente Medellín Flores y los regidores de Agricultura y Ecología, Medellín Flores y Jorgina Habana Medellín. Por este caso fue denunciado y se le siguió un proceso, se le detuvo por cuatro días hasta que lo liberaron el pasado 26 de abril, tras pagar una fianza de casi 60 mil pesos.
Como informó CENTRAL, para evitar algún efecto contra su situación laboral, el juez Sánchez presentó un permiso para ausentarse.
Recientemente su permiso venció pero el pleno del Tribunal Superior de Justicia le informó que había sido suspendido de manera definitiva de sus labores, dejando vacante su espacio.
Juez José Luis Arenas, investigado por evasión de reo
En el caso del juez penal de Tepeaca, José Luis Arenas Juárez, se mantiene bajo investigación junto con otros 21 funcionarios de su juzgado, se les relaciona con la liberación ilícita de Román Omar Ramos Luna, quien ya fue reaprehendido y presentado el día martes por la dependencia estatal.
Alfredo Morán Macehuatl, oficial mayor del juzgado penal del que es responsable el juez Arenas Juárez, fabricó una boleta de liberación apócrifa para que Ramos Luna fuera liberado. El resto de los funcionarios del Poder Judicial son investigados por haber guardado silencio ante los hechos y por el extravío del expediente del caso.
Al juez se le ubica en el interior del Poder Judicial por haber sido ascendido recientemente y por ser hijo de la ex magistrada María de los Ángeles Juárez Hernández.