Alrededor de 100 personas, entre familiares y amigos de Paulina Camargo, realizaron un marcha en compañía de sus mascotas para exigir justicia a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) que intensifique la búsqueda de la joven desaparecida desde el pasado 25 de agosto.
Han pasado más de 360 horas desde que Paulina Camargo fue presuntamente asesinada por su novio José María Sosa y la PGJ aún no encuentra el cuerpo de la joven de 19 años, quien tenía cuatro meses y medio de embarazo.
Debido a que Paulina gustaba de ayudar a perros de la calle y ponerlos en adopción, simpatizantes de organizaciones civiles que velan por las mascotas se sumaron a la movilización que inició alrededor de las 20:00 horas en la Iglesia de Huexotitla y continuó sobre la 43 poniente para girar al Boulevard 5 de mayo y llegar a la Procuraduría General de Justicia.
La marcha fue encabezada por los padres de Paulina, Rolando y Rocío, así como por otros familiares quienes portaban mantas y pancartas. La manifestación terminó a las puertas de la Procuraduría General de Justicia donde fueron colocadas fotografías de Paulina y veladoras. Con un megáfono la madre de Paulina Camargo, Rocío Limón rezó frente a sus familiares y amigos y pidió que las autoridades no dejen de buscar a su hija.
Sigan buscando a Pau, que Pau no sea un número más, que Pau representa ese amor de joven, que Pau representa ser madre. Que sigan buscando a Pau, por favor”, mencionó Rocío Limón al tiempo que su esposo, Rolando Camargo agradeció a los medios de comunicación.
Paulina Camargo desapareció el 25 de agosto luego de que fue con José María a una clínica en Plaza del Sol San Manuel, esa noche la familia de la joven acudió ante la PGJ para denunciar los hechos y enseguida la dependencia llamó al joven a declarar, dado que fue el último en verla.
El 29 de agosto José María Sosa confesó ante las autoridades haber matado a Paulina el mismo 25 de agosto. Según relató el joven llevó a su novia a su departamento en la unidad habitacional La Margarita, la ahorcó y luego arrojó su cuerpo a un contenedor de basura. Sin embargo, al día siguiente su padre y abogado acusaron que José María fue torturado para echarse la culpa del crimen.
Desde ese día autoridades de la PGJ y Salud realizan la búsqueda del cuerpo en el Relleno Sanitario de Chiltepeque, entre más de seis toneladas de basura, sin embargo hasta ahora no ha sido encontrado.
Según publicó la semana pasada el diario Periódico Digital, en una diligencia que realizaron los peritos en un contenedor de basura de La Margarita y en el departamento de José María, done encontraron restos de sangre cuyo ADN coincide con el proporcionado por los padres de Paulina.