Aunque se compruebe que existió abuso sexual en contra de una menor de nueve años por parte de tres de sus compañeros de clase en la escuela primaria "16 de Septiembre de 1810", estos no podrán ser juzgados debido a que toda persona menor de 12 años está exenta de responsabilidad penal según Ley de Justicia Penal para Adolecentes del Estado de Puebla.
De acuerdo al artículo 24 y 25 de la ley referida, esta situación deberá ser atendida por los Sistemas Estatal y Municipales DIF; y en ningún caso se procederá a internar a las personas menores de catorce años de edad.
Este jueves, la madre de la menor agredida acudió a la Agencia Especializada en Justicia para Adolescentes dependiente de la Procuraduría General de Justicia, a levantar una denuncia, por lo que se inició la averiguación previa 207/2013/AEJA dentro de la cual se desahogarán las diligencias pertinentes para deslindar responsabilidades y determinar si se trató de una violación o de ataques al pudor.
Fuentes de CENTRAL revelaron que la madre de la menor acudió previamente con un médico que determinó que no hubo contacto sexual, sin embargo la mujer decidió proceder legalmente debido a que existió tocamiento de las partes íntimas de la niña por parte de sus compañeros.
En tanto, la Secretaria de Educación Pública (SEP) determinó cambiar de aula a los menores agresores pero no expulsarlos, debido a que el reglamento de las instituciones primarias no contempla este tipo de casos que han sido catalogados por las autoridades como atípicos.
El director y a la maestra del cuarto grado de la escuela primaria ubicada en la unidad habitacional San Jorge, serán sancionados administrativamente por realizar una reunión para planear los festejos del Día del Niño y de la Madre en horario de clases.
La SEP ofreció ayuda y orientación psicológica tanto para la menor agraviada como para los menores agresores a través de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER).
El pasado lunes 22 de abril la menor fue arrojada al piso por tres compañeros de su salón y comenzó a ser atacada física y verbalmente, según declararon otros compañeros de clase. Incluso señalaron que los agresores manifestaron que “se la iban a echar”. El aviso de los demás niños a los maestros que se encontraban en junta evitó una agresión mayor.
Los agresores fueron suspendidos de clases por unos días, y la agraviada dejó de acudir a la escuela pero se presentará este viernes.