A través de una carta póstuma, el empleado del Cobaep Xilotzingo Raúl Montoya, quien se suicidó al interior de la dirección de dicha institución el pasado 30 de junio, culpó de su muerte a las autoridades de la institución, quienes lo presionaban y actuaban sin "escrúpulos, valores y ética".
De acuerdo con documentos entregados por la familia de Montoya Herrera a periódico CENTRAL, un día antes del suicidio, el director general del Colegio de Bachilleres, José Antonio Gómez Mandujano notificó a Raúl su cambio a de plaza al municipio de Tlacotepec de Benito Juárez.
El documento, fechado con el día 29 de junio, detalla la modificación de plaza y la reducción de 200 pesos a su salario.
Cabe señalar que el trabajador enfrentaba desde 2011 una persecución del Sitracobp (Sindicato de Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Puebla) por no incorporarse a sus filas, situación que sumada al maltrato de los directivos del plantel lo orillaron al suicidio
Según relató la hermana de Raúl, Adriana Herrera Montoya, el día del suicidio en una computadora de la dirección de Bachilleres dejó el mensaje póstumo para las autoridades de la institución.
Asimismo acusó que hasta ahora la Procuraduría General de Justicia no ha querido entregarle los documentos que dejó su hermano.
Lo dejó escrito en la pantalla. Nosotros pudimos verlo hasta que revisamos la averiguación previa. Pero no nos la han entregado. Yo en mi libreta anoté el mensaje como pude. Pero no nos han entregado ningún documento", señaló Adriana Herrera.
"Adiós, gente sin escrúpulos, sin valores, sin ética", dice al finalizar su mensaje póstumo Raúl Herrera Montoya.
Adriana Montoya Herrera y Deborah Pini de Herrera, la viuda de Raúl, exigieron que el gobernador Rafael Moreno Valle tome medidas directas para que no sigan presionando a los empleados del Colegio de Bachilleres desde la dirección de Gómez Mandujano.