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Lunes, 07 Julio 2014 00:55

El #matanovias, el asesino que enamora para matar

Eduardo Limón Medina guió a los agentes ministeriales hasta el pozo donde yacía su exnovia, Judith Coatl, muerta y luego a la tumba de otra de sus exparejas, Laura León, semienterrada en un terreno rústico en Tlaxcala. El albañil de 26 años es investigado por el presunto asesinato de otras dos mujeres

Por : Edmundo Velázquez / @mundovelazquez , Puebla, Puebla

Judith Coatl Coaya estuvo desaparecida por casi tres meses hasta que su cuerpo fue encontrado en un pozo abandonado entre los maizales de Tlaxcalancingo. Laura León Ortega fue encontrada semienterrada en un terreno rústico en la zona de Ixtenco, Tlaxcala. Laura y Judith, tuvieron un error en común: se enamoraron de su asesino, las dos murieron en las manos del matanovias, Eduardo Limón Medina.

Bomberos y ministeriales llegaron a la húmeda tumba de Judith guiados por el propio homicida. En un lapso de tres meses y con el mismo método, el albañil de 24 años enamoró, mató a sus dos novias y después intentó extorsionar a sus familias para sacar unos pesos.

A Eduardo Limón Medina, también identificado como Gerardo Juárez Sánchez se le consignó ante el juzgado penal de San Pedro Cholula y ya rindió su declaración preparatoria ante el juez Alejandro Léon Flores, por los homicidios de sus exnovias, Laura León y Judith Coatl, aunque, versiones extraoficiales de la Procuraduría General de Justicia indican que también podría estar implicado en dos asesinatos más y tratarse de un asesino serial.

La PGJ no dio detalles de cómo el matanovias asesinó a sus dos víctimas, sólo explicó que ambas fueron engañadas con el pretexto de una cita de amor de la que nunca regresaron.

Judith, su vecina

La primera en sufrir las consecuencias de su amor fue Judith, quien murió desde el 21 marzo a manos de Eduardo Limón y su cómplice Cristián Quechol Díaz. El 3 de julio, su novio Eduardo Limón Medina guió a los agentes ministeriales hasta el lugar donde lanzó sin vida a su enamorada.

Eduardo Limón Medina, llevó hasta ahí a los agentes ministeriales después de ser detenido por la muerte de otra novia suya, la estudiante de gastronomía, Laura León Ortega, a quien asesinó el 24 de junio en Ixtenco, Tlaxcala.

El albañil se hizo ayudar por su amigo, Cristian Quechol Díaz,  quien tenía un empleo de baja paga en una fábrica de cartón y cajas. La primera vez que cometieron un delito juntos fue precisamente cuando asesinaron a Judith.

El 20 de marzo del 2014 por la noche, Eduardo Limón pasó en una camioneta por Judith Coatl Coaya, su vecina en la zona de San Bernardino Tlaxcalancingo. “Voy con un amigo”, avisó a sus padres Judith.

Ya llevaban meses de salir juntos y su hermana Virginia al parecer conocía al vecino con que saldría esa noche. Un día antes Eduardo Limón había hecho el trato con Cristian Quechol Díaz, a quien le urgía el dinero y la opción más sencilla sería obtenerlo extorsionando a la familia de la chica de 26 años.

Primero pasarían por ella a su casa, saldrían a cualquier bar, ya tomada la chica sería presa fácil. Cristian los alcanzaría después de pasar por él en San Andrés Cholula, matarían a Judith y le pedirían a su familia el rescate. Sonaba sencillo y ella sería presa fácil.

Así pasó. Entre la zona de los bares de San Andrés Cholula y San Bernardino Tlaxcalancingo fue que Eduardo y Cristian mataron a Judith. Encontraron entre los maizales el pozo y arrojaron su cuerpo. Los 20 metros de profundidad vendrían bien para que nadie encontrara el cadáver de la chica entre los maizales de la calle de terracería,

Tanto Cristian como Eduardo entraron en pánico cuando, un día después del homicidio, el 22 de marzo del 2014, la familia de Judith acudió a su casa a preguntar por ella. Eduardo había sido el último en estar con ella y eso fue de todos conocido. Comenzó incluso una campaña a través de redes sociales para dar con la chica.

Según fuentes de CENTRAL, Eduardo estuvo detenido por este primer señalamiento pero, al no dar con más detalles contra él fue puesto en libertad. Al verse libre pensó que la dosis podía repetirse.

Laura, la estudiante de gastronomía

Tres meses después, el 22 de junio,  el matanovias ya tenía en la mira a Laura León Ortega, estudiante de gastronomía originaria de la junta auxiliar de La Magdalena Tetela, en Acajete.

Eduardo utilizó el mismo método que aplicó con Judith para el asesinato de Laura, a ella, quien también se le identificó como pareja sentimental, le ofreció escaparse a unas cabañas. Le dijo que en Ixtenco, Tlaxcala, podrían pasar unos días sin que los molestaran, casualmente se celebraba la fiesta de San Juan Bautista, patrono del poblado cercano a Huamantla, el pretexto era perfecto.

Laura, de 22 años, salió el día 24 de junio a las 6:30 de la mañana, tomó su vehículo Chevy color rojo, con placas XUN8476 de Tlaxcala. Dijo que iba a su escuela, pero ya no regresó.

Según admitió Eduardo Limón, en esta segunda ocasión sí pediría rescate con por su víctima y se comunicaría con la familia usando la ayuda de su cómplice, Cristián. Alrededor del mediodía la familia de Laura recibió los primeros mensajes de texto de su número de celular.

El cómplice de Eduardo Limón exigía 500 mil pesos para que la familia de Laura lograra su liberación, a pesar de que ella se encontraba muerta y semienterrada de manera clandestina en la zona de Ixtenco. Al respecto de cómo es que Eduardo Limón daba muerte a sus víctimas, la Dirección de Atención a Delitos de Alto Impacto de la Procuraduría General de Justicia, no dio detalles, aunque extraoficialmente se habla de que asfixió a las dos.

Sin saber de su muerte, los familiares de Laura León presentaron la denuncia y se inició la averiguación previa PGJP/DGICDS/AP/49/2014, así como las labores de rastreo y análisis de información para determinar las líneas de investigación.

El primer dato revelador fue el uso de la tarjeta de débito de Laura para compras sencillas. Los familiares ubican a Eduardo Limón Medina, como supuesta pareja sentimental. El mismo Eduardo Limón también aparecía una denuncia por robo de vehículo según detallaron fuentes de CENTRAL al interior de la PGJ.

Dos homicidios por un secuestro

Los primeros días de julio dieron con Eduardo Limón Medina y a su cómplice. El albañil manejaba un vehículo Volkswagen, Tipo Jetta, color azul marino, con placas de circulación TXY2898 con reporte de robo.

Al momento de la detención ambos sujetos se pusieron nerviosos. El robo de auto no era lo único que escondían. Cuando se les cuestionó por la desaparición de una mujer, los detenidos admitieron que habían matado a Judith Coatl.Cuál sería la sorpresa de los agentes ministeriales, ellos buscaban a los responsables del secuestro de Laura León Ortega y dieron con el homicidio de dos mujeres. El 3 de julio Eduardo Limón condujo a los ministeriales a Tlaxcalancingo, en la zona del Parque Loro se internó entre la milpa y señaló el pozo donde tres meses atrás había arrojado a Judith.

El 4 de julio la PGJ presentó a ambos sujetos, a Eduardo Limón Medina y/o Gerardo Juárez Sánchez y a su cómplice Cristian Quechol Díaz, quienes fueron puestos a disposición del juez penal de Cholula, Alejandro León Flores, por los delitos de Homicidio calificado y simulación de secuestro.

Aunque la PGJ no ha confirmado la información, fuentes extraoficiales indican que al albañil asesino se le achacarían al menos dos casos más de jovencitas desaparecidas en condiciones similares.