Doña Ramona, la cocinera de la casa hogar Domingo Savio fue la primera en enterarse. A inicios de junio un niño de sólo 4 años de edad se acercó a ella apenado, no encontraba cómo decirlo: “el hermano Crispín me tocó”, así comenzó la historia del falso cura salesiano hoy detenido en Puebla por corrupción de menores y violación equiparada.
La señora era la encargada de alimentar a los 43 varones de la casa hogar no guardó el secreto. Sabía que no podía quedarse callada. Fue al DIF Estatal y denunció los hechos.
El DIF canalizó el caso a la agencia especializada en delitos sexuales de la Procuraduría General de Justicia y el 3 de junio del 2014 comenzó la averiguación previa contra “los hermanos”, como se hacían llamar entre ellos, el contador Tomás Armando Durán, Crispín García Sánchez y Javier Valencia Sánchez.
Ayer, el Juez Noveno de lo Penal, Hugo Salvador González Jiménez dictó auto de formal prisión en contra los tres falsos curas salesianos y se espera que este día sean consignados.
Los tres sujetos detenidos el sábado 14 de junio se habían repartido los puestos de una casa hogar que echaron a andar en 2010. Durán se hizo director, nombró presidente a Crispín García y a Javier Valencia lo hicieron secretario de una fundación que mantenía la casa hogar; ellos mismos se adjudicaron los puestos y comenzaron a hacer negocio con las donaciones, obtener placer con sus víctimas, todo bajo la fachada de la imagen del santo adolescente, Domingo Savio.
La averiguación previa número 1718/2014 de la Agencia Especializada en Delitos sexuales fue iniciada tras la denuncia de Ramona Carmen Pérez Garrido, y en el documento se detalla que el menor violado tiene sólo 4 años.
Uno de los hermanos me tocó. El hermano Crispín me tocó”, dijo el niño señalándose sus partes íntimas según declaró la cocinera ante la PGJ. Ramona admitió que ya había visto golpes de los “hermanos” en contra los niños y jóvenes, pero hasta que llegó el pequeño de 4 años a contarle su secreto notó que su silencio la haría cómplice. Doña Ramona no se imaginaba la cloaca que iba a destapar con su denuncia.
Durán intercambiaba sexo por techo y sustento
En el proceso penal obra ya la declaración de las víctimas de Armando Tomás Durán, quien se decía director de la casa hogar y que admitió ser contador público y no “hermano salesiano”, como toda la gente en la colonia La Loma lo ubicaba.
De acuerdo a lo confesado por un joven de 19 años —uno de los 10 muchachos de entre 18 y 27 años que habitaban la casa— “el hermano Durán lo obligaba a masturbarlo y penetrarlo”. Durán abusaba no solo del joven de 19 años, hasta el momento se le ha confirmado haber violentado sexualmente al menos de dos menores más.
El jovencito de 19 años fue obligado por Durán con amenazas. El director de la casa hogar Domingo Savio le advertía que en caso de no complacer sus exigencias sexuales lo correría de la casa hogar donde tenía techo y alimentos. El muchacho lo obligaba a ingerir bebidas alcohólicas. El joven de 19 años prefería emborracharse para evadir el momento en que el falso salesiano abusaba de él. Admitió en su declaración ante la PGJ que nunca tuvo el valor de denunciar al director.
De acuerdo a las declaraciones preparatorias del Armando Tomás Durán, “él jamás se presentaba como religioso”, aunque sí admitió que se sostenía de los ingresos de las diversas donaciones que recibía la casa hogar.
“El hermano Crispín”
De acuerdo a lo señalado por los menores violentados, el método de los falsos hermanos salesianos era el mismo. Los emborrachaban la primera vez que abusaban físicamente de ellos.
En la declaración preparatoria de Crispín García Sánchez ante el Juzgado Noveno de lo Penal en Puebla, admitió haber sostenido tocamientos pero “jamás haber violado” a los niños.
Sin embargo, “El hermano Crispín” es el primer señalado por el abuso cometido. Él admite que también usaba alcohol y que de hecho a él se le ocurrió el método para que los niños perdieran conciencia al momento del ataque sexual.
Hasta el momento los documentos del proceso penal infieren únicamente una denuncia directa contra el hermano Crispín y precisamente es la hecha por el niño de cuatro años que le contó todo a la cocinera.
Javier Valencia niega los hechos
El tercer implicado niega absolutamente todos los hechos. A pesar de que los niños también lo han señalado como responsable y lo tienen plenamente identificado, Javier Valencia, el secretario de la Fundación Domingo Savio A.C. en su declaración preparatoria ante Hugo Salvador González Jiménez, juez noveno de lo penal negó que haya tocado a los niños.
Sin embargo su participación está confirmada porque las declaraciones de los menores coinciden en señalarlo como participante en los ataques sexuales. Ayer el juez noveno de lo penal le dictó el auto de formal prisión a Javier Valencia y a Crispín García por los delitos de violación equiparada, corrupción de menores y ataques al pudor.
Hoy se espera que Armando Tomás Durán presente su declaración preparatoria ante el mismo juzgado noveno de lo penal. En el caso de Armando Tomás Durán, se le fijó el auto de formal prisión con una fianza de 36 mil pesos en el juzgado quinto de lo penal por el delito de resistencia de particulares, sin embargo hoy se le inició un procedimiento por violación y corrupción de menores luego que la PGJ amplió las investigaciones en su contra. Durán, originario de Mérida, Yucatán, se le busca también en su estado natal por cargos similares.