Tras rescatar a 20 mujeres, la Procuraduría General de Justicia detuvo a María Victoria Morales Pérez y Rafael Corona Pérez, de 74 y 75 años de edad, quienes mantenían un prostíbulo en un hotel de la calle 8 Poniente donde exigían a cada una de las trabajadoras sexuales una cuota de 50 pesos por cada servicio, además de cobrar dos pesos a los curiosos que querían pasar únicamente a verlas.
La Fiscalía General Jurídica, Derechos Humanos y Atención a Víctimas del Delito, a través de la Unidad de Seguimiento del Delito de Trata de Personas y la Policía Ministerial del estado, atendió el caso tras una denuncia ciudadana que señalaba que dentro el hotel La Providencia en la calle 8 Poniente número 318, varias mujeres ejercían la prostitución en condiciones de explotación sexual.
Debido a esto el agente del Ministerio Público pidió a la autoridad judicial la orden de cateo para el hotel, por lo que con apoyo de la Policía Ministerial del estado y la Dirección de Servicios Periciales, se desahogó la diligencia en donde además del rescate de 20 víctimas, fueron asegurados ambos captores, los dos originarios del estado de Oaxaca.
Según las averiguaciones de la PGJ, solamente en el día del operativo las mujeres rescatadas habían realizado 33 servicios sexuales, mismos con los que según el reporte, la pareja de ancianos que las mantenían bajo encierro habían obtenido al menos mil 684 pesos.
Se sabe que de las 20 víctimas, cuatro son originarias de Chiapas, tres de Puebla, tres de Tabasco, una de Oaxaca, cinco de Tlaxcala, dos de Veracruz, una del D.F. y una más de San Luis Potosí.
A las mujeres rescatadas se les brindó alimentación y atención psicológica y social a través de la Dirección de Protección a Víctimas del Delito. Mientras que dentro del inmueble fue decomisado dinero en efectivo.
Además se ubicaron documentos personales de las agraviadas y libretas en las que se registraban los servicios de cada víctima, así como una gran cantidad de condones y productos de aseo personal que eran vendidos por los detenidos.