La abogada Sandra Luz Mancera Franco presentó una demanda penal por acoso sexual ante la Procuraduría General de la República en contra del magistrado Margarito Medina Villafaña, quien en diciembre ocupará la presidencia del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal.
Mancera Franco, quien labora como oficial administrativo del Poder Judicial de la Federación, presentó el lunes de la semana pasada la averiguación previa número 1033/2013 tras tres años de constantes vejaciones de parte del funcionario judicial.
Según el documento que presentó ante la PGR, Margarito Medina Villafañe ha sobrepasado los límites laborales y la ha molestado sexualmente con mordidas, ha intentado arrancarle sus prendas íntimas e incluso le ha tocado los genitales, además de que ha intentado intimidarla y amenazarla porque se ha negado a permitir las actitudes del magistrado.
En la denuncia, la abogada explica que las agresiones iniciaron en septiembre del 2011, cuando el magistrado la tomó de la cintura, la jaló hacia su rostro y le mordió una de las mejillas. A manera de exigir respeto del funcionario, la abogada colocó la fotografía de su hija Renata en su escritorio pero aun así el magistrado siguió con el acoso. En una ocasión la tocó y jaló su ropa interior. Tras los hechos Mancera Franco presentó quejas con sus superiores pero la ignoraron por temor a que la jerarquía del magistrado tuviera más peso.
Meses después el magistrado volvió a intentarlo, y en esta ocasión aprovechó que se encontraban solos en una oficina para tomarla desprevenida, le metió la mano debajo de la falda y le tocó los genitales. Luego de esto la abogada colocó un letrero en su escritorio con una mujer de piernas cruzadas con la leyenda "No tocar". Debido a esto el magistrado redobló los malos tratos y ahora el hostigamiento se convirtió en acoso laboral.
Ante la impunidad de la que gozaba el magistrado, la agraviada colocó en su escritorio un letrero que decía: “No tocar”, con una figura de unas piernas cruzadas para que todo mundo supiera lo que pasaba. El funcionario del Poder Judicial de la Federación se sintió ofendido y entonces emprendió acciones de hostigamiento laboral contra su subordinada.
Recientemente Sandra Luz pidió su cambio para no estar a subordinación de Margarito Medina, aunque el magistrado continúa con las amenazas. Cuando se supo de su próximo ascenso como presidente del Segundo Tribunal en Materia Penal amenazó nuevamente a la abogada quién decidió finalmente denunciar el acoso.