Trabajadoras y ex empleadas de la delegación en Puebla del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunciaron acoso laboral, amenazas de muerte y presiones por parte del titular de la delegación, Rodolfo Reyes Coria y del jefe de Servicios Jurídicos, Alejandro Minor Castillo, además del despido injustificado de alrededor de 80 trabajadores.
Las denunciantes señalaron que desde el arribo de los funcionarios a la delegación poblana, se instauró un ambiente agresivo, pues bajo el argumento de que prefiere trabajar con mujeres jóvenes pues son mas obedientes, Minor Castillo comenzó a abusar y amenazar a las empleadas que cuentan con más de cinco años en la institución.
En rueda de prensa, Claudia Morales Juárez, Gabriela Huerta Carrasco, María Michimani Espíndola, Lourdes Barba Ruíz, Norma Hernández Hernández, Adriana Macías Hernández, María Vázquez Hernández, Alicia Jiménez Torres y Marisol Garrido Benítez, revelaron que también han recibido amenazas de muerte por parte del jefe de servicios Jurídicos de la delegación, asegurando que ellas podrían compartir el mismo destino que Adriana Janette Campos Díaz, la sub delegada del IMSS que fue secuestrada y asesinada a principios del 2014.
Hemos recibido amenazas, no nos vamos a callar nos dicen que nos va a pasar lo que le pasó a la licenciada Adriana Janette Campos Díaz, subdelegada que también fue muerta y que misteriosamente nunca se llegó a una investigación de fondo”
Ante esto, el grupo de mujeres detalló que ya han presentado la denuncia correspondiente ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y ante el Senado de la República, razón por la cual se incrementaron los atropellos.
Alicia Jiménez Torres, quien aún pertenece a la institución de Salud, acusó que ha sido discriminada por una enfermedad que padece, además de que ha sido humillada al grado de que Minor Castillo le aconsejó renunciar y dejar la plaza para “gente sana”.
Al negarme a renunciar me ha tratado de forma prepotente con hostigamientos y acciones intimidatorias al grado de someterme a humillaciones públicas, lo que ocasionaba comentarios de burlas de su gente de trabajo (...) el licenciado Minor Castillo me refirió que mejor me fuera a mi casa a descartar y liberara el espacio para gente sana”.
Por su parte, María de Lourdes Barba Rosa señaló que el jefe de servicios jurídicos le exigió la destrucción de actas de periodo de incapacidad de una compañera, pero al negarse fue recriminada por Minor Castillo y posteriormente cambiada de área.
Debido al maltrato laboral del que es víctima, interpuso una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, lo que significó que los abusos y hostigamientos se incrementaran.
Aunque ya no estoy en esa área, me sigue acosando, me sigue pidiendo que retire las demandas, que me retire”.
En su intervención, Claudia Morales Juárez, otra de las afectadas, señaló que el funcionario le recriminó su edad y la aisló del grupo laboral. Dijo que además de la serie de atropellos que vivió, en una semana se le dictaminó su jubilación sin su consentimiento.
Yo tenía prohibido atender a la gente, ya no tenía injerencia en la oficina… derivado del acoso laboral, junté mis papeles para mi jubilación y ellos en una semana lo acordaron”