Ser víctimas de “levantones y extorsiones” para callar las irregularidades que existen en la Policía Estatal, ser tratados inhumanamente por los altos mandos que llegaron a la corporación junto con el secretario de Seguridad, Facundo Rosas, y ser enviados a trabajar sin armas ni equipo en extenuantes jornadas de trabajo para solventar la ausencia de elementos despedidos por reprobar pruebas de confianza, son algunas de las quejas que tienen los uniformados que este lunes realizaron un paro parcial de labores.
Los elementos exigen les respeten el turno de 24 horas de trabajo por 48 horas de descanso que se pactó desde la administración marinista; debido a que desde inicios de este mes les han hecho trabajar turnos de 24 x 24 horas y hasta de 12 x 12 horas en zonas bancarias.
Explicaron que requieren de este esquema debido a que lo que les paga el estado no alcanza para solventar sus necesidades, por lo que cuando no portan el uniforme se dedican a la plomería, albañilería, comercio ambulante, entre otros.
Un grupo menor que integra la llamada Policía Acreditable, exigió el pago de los llamados “bonos de riesgo”, apoyo que se entrega a los cuerpos de seguridad especializados de todo el país de acuerdo a la Reforma Penal.
Cabe señalar que se omiten los nombres de los uniformados debido a que la mayoría de los entrevistados temen represalias, aunque otros más consideran presentar sus renuncias antes de continuar trabajando bajo amenaza y sin adecuadas condiciones de capacitación o salariales.
En la zonas bancarias el único día que se descansa es el sábado y trabajan 12x 12. Los de 24 x 24 nos sacan a las dos de la mañana sin radio y nos dicen que si pasa algo marquemos al 066 para que lleguen a ayudarnos”, dijo una mujer policia.
La primera negociación, en la que CENTRAL estuvo presente, el subsecretario de Coordinación y Operación Policial de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, Raúl Gómez de la Cruz, fue quien escuchó las demandas.
Le señalaron que uno de sus escoltas cuenta con órdenes de aprehensión, así como otros uniformados que “extrañamente” no son detectados por los controles de confianza y trabajan con altos mandos.
Hay gente que se prestó para hacer violaciones a las garantías individuales, a hacer tortura, levantones. Yo sufrí dos de esos, afortunadamente tengo la capacidad para salir adelante (…) Hay gente que trabaja con usted y tienen órdenes de aprehensión, cheque a su escolta (…) ¿Debo ser delincuente para trabajar con los de arriba? Acá hay gente veterana y preparada pero no les dan la oportunidad (…) Esa gente les dan ideas a ustedes- los que llegaron con Facundo- y les dicen: Yo controlo a esta gente y no quiere tratar de una forma déspota y no tienen ni la capacidad de tener dialogo con nosotros”, dijo un uniformado en la negociación.
El funcionario solicitó la salida de los medios de comunicación de las instalaciones de la Policía Estatal, argumentando que las negociaciones no son “un mercado”.
Posteriormente el Gobierno del estado envió un comunicado de medios en donde aseguró que el secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas, escuchó las demandas de los uniformados, ya que otra queja del personal es que no conocían al funcionario.
Los acuerdos derivados del diálogo son los siguientes:
1) Se revisará caso por caso de quienes no han recibido algún pago para determinar la razón. A nadie se le va a quitar lo que la Ley y el Reglamento marcan como salario y compensación.
2) Se revisará el esquema de horario, recordando que éstos se establecen de acuerdo a las necesidades operativas para rendir cuentas a los ciudadanos.
3) Sobre la revisión a motocicletas de policías, se destacó que los servidores públicos debemos poner el ejemplo sin excepciones considerando que a los ciudadanos se les está haciendo revisión de motocicletas convenciéndolos de que pongan en regla este tipo de unidades.
4) Del presunto maltrato, se agradecerá aporten datos los uniformados para proceder al respecto.