El exjuez penal de Cholula, Enrique Romero Razo denunció que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) “perdió” la averiguación previa en la que quedó asentado el atraco del que fue víctima el pasado 22 de agosto, cuando unos supuestos asaltantes lo golpearon, amenazaron y se llevaron memorias extraíbles y su equipo de cómputo personal.
Romero Razo declaró que fue el Procurador, Víctor Carrancá quien ordenó que se remitiera el expediente sin previo aviso y que por esa razón no ha podido integrar más pruebas al caso.
El sábado 23 sacamos fecha para seguir integrando la denuncia y nos dieron ficha para el día 26 de septiembre a las 3:30 horas en la Agencia Centro del Ministerio Público para acreditar propiedad del vehículo. Regreso el viernes 29 pasado para darle continuidad al tema y resulta que mi averiguación ya no está ahí. La titular de la oficina me dice que recibió una llamada del Procurador ordenando que se remitiera el expediente, y todos sin avisarme cuando yo soy el interesado. La agente me dijo: ‘Lo siento, solamente cumplo órdenes’. Y ahora no sabemos dónde está. Fui a la agencia Metropolitana Sur, y la averiguación previa no aparece”.
Romero Razo, además, dijo que la banda que comete los robos de información a disidentes del gobierno de Rafael Moreno Valle proviene del Distrito Federal y son exclusivamente contratados para realizar los hurtos de datos, equipo de cómputo e información a los inconformes con el gobierno estatal.
La declaración de Romero Razo sucede luego de que la casa de gestión del diputado Federal del PRI, Enrique Doger Guerrero fue atracada este fin de semana, y los asaltantes sustrajeron sólo información personal y computadoras con datos personales del exrector de la BUAP.
Este día, en rueda de prensa denunció que los atracos a él y a otros 5 opositores del morenovallismo han sido orquestados por una “banda de guantes blancos” que no dejan huellas dactilares en el lugar de los hechos y están al servicio del diputado local Eukid Castañón y del ex gobernador de Morelos, Jorge Carrillo Olea y el ex funcionario del CISEN, Joaquín Arenal.
Al respecto, Romero Razo insistió en que la banda evidencia un torpe actuar puesto que solamente comete los robos en fin de semana y en horarios que hacen sospechar que no se encuentran ubicados en la ciudad de Puebla.
En Puebla Capital se sabe perfectamente que existen dos bandas dedicadas al robo de casa habitación. Una presumiblemente de salvadoreños y hondureños y otra más de jarochos. Y la banda que está haciendo estos robos de información a personajes inconformes con el gobierno del estado tiene un modus operandi evidente. Es obvio que a Puebla viene gente especializada del DF a realizar y ejecutan los robos. Vienen y se van. Y regresan en otra ocasión. Todos los robos a disidentes se han dado en fin de semana. Solamente toman datos, equipo de cómputo, memorias. Si fuera una banda común se llevan hasta los botes de basura”.