Juan Carlos Solís Flores, uno de los tres activistas detenidos en abril pasado por su oposición al Gasoducto Morelos y que se encuentra preso en el penal de San Pedro Cholula, terminó la huelga de hambre con la que protestaba por su detención y contra la construcción de los llamados "proyectos de muerte".
De acuerdo con Miriam Vargas Teutle, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos-Puebla-Tlaxcala, Juan Carlos Flores Solís pasó ocho días sin ingerir comidas hasta el pasado 5 de mayo, cuando su estado de saludo comenzó a deteriorarse rápidamente.
Pedimos a las autoridades penitenciarias de San Pedro Cholula, a la directora que por favor atiendan como debe ser al compañero porque sabemos que su estado de salud es delicado por el ayuno”, comentó Vargas Teutle en conferencia de prensa.
Fue el pasado 28 de abril que se dio a conocer que el activista opositor a la construcción del Gasoducto Morelos y el Arco Poniente había comenzado un ayuno como forma de protesta para exigir la suspensión de las obras a las que califica como “proyectos de muerte”.
Tras el anuncio del activista, la Comisión Estatal de Derechos Humanos envió visitadores para supervisar que se tomaran las medidas cautelares en el penal de San Pedro para cuidar la salud del activista.
Juan Carlos Flores, vocero del Frente de los Pueblos en Defensa del Agua y la Tierra participaba activamente desde el 2009 coordinando acciones informativas y asesorando legalmente a los vecinos de tierras afectadas por los megaproyectos emprendidos por los estados de Puebla, Morelos y Tlaxcala.
La PGJ acusa a Flores Solís por el delito de motín, despojo, ataque contra la infraestructura hidráulica y extorsión, por lo que no alcanza libertad bajo caución por tratarse de delitos graves.
Recientemente su defensa solicitó el amparo ante tribunales federales en contra del auto de formal prisión otorgado por el juez penal de Cholula.