A más de un mes del asesinato del alumno de la Prepa Tec, Sebastián Préstamo Rivera, el tercer implicado en su secuestro y homicidio sigue libre.
Tanto la PGJ en Puebla como la Fiscalía General de Veracruz se mantienen sin reportar avances de la investigación por los hechos registrados el día 6 de febrero, cuando se señaló a Edson Hernández Sangabriel, compañero de banca de Sebastián, como autor intelectual del secuestro.
Hasta ahora únicamente la PGJ en Puebla ha dado a conocer que ese día, Edson entregó a su compañero a su primo y cómplice, Rafael Barradas Hernández, quien junto con otra persona más, también menor de edad, habría secuestrado y luego dado muerte a Sebastián Préstamo para abandonar el cuerpo el 7 de febrero del 2015 en la zona de Yecuatla, Veracruz.
Sin embargo, aún no hay reportes del tercer implicado en el homicidio de Préstamo y tampoco se han solicitado nuevas órdenes de aprehensión por el caso, según admitió la semana pasada el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Roberto Flores Toledano.
Un sospechoso suelto
El tercer participante, según detallaron medios de comunicación en Veracruz, podría ser un cercano amigo de Rafael Barradas, quien participó en un fallido secuestro ocurrido el 21 de enero en Xalapa.
Solamente identificado como Ray Gómez o Ray Chávez, este joven habría sido el autor intelectual junto con Barradas del primer secuestro cometido en contra del sobrino de unos empresarios originarios de Xalapa, sin embargo la víctima escapó de la banda.
Ray y Rafael fueron delatados como organizadores del secuestro ocurrido en el Fraccionamiento Montemagno por Moisés Pardo Pinos, cómplice que fue detenido por elementos de Seguridad Pública Estatal de Veracruz.
Moisés Pardo aseguró que para el primer secuestro en el que participaron Ray Rafael planeaban pedir cinco millones de pesos de rescate y que a él le pagarían por lo menos 100 mil pesos además de toda la ropa de marca de la víctima. El detenido fue consignado al Consejo Tutelar para Menores Infractores en Palma Sola, Veracruz, y sus declaraciones fueron ignoradas por el Fiscal General de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras.
Así, Rafael Barradas y Ray Gómez quedaron libres para planear un segundo secuestro que se llevaría a cabo en Puebla, en contra de uno de los mejores amigos de su primo Edson Hernández Sangabriel, el joven Sebastián Préstamo.