Monday, 08 de June de 2026
Martes, 16 Abril 2013 19:36

Ofrecen recompensas de 50 mil dólares por información sobre explosión en Boston

El Pentágono y el FBI también califican el hecho como un acto de terrorismo; Obama señala que aún no saben si fue un individuo o un grupo quién atentó "contra blancos ciudadanos"

Por : Animal Político

Los gremios de la policía y los bomberos de Boston anunciaron una recompensa de 50 mil dólares por información que lleve a arrestos.

Mientras que Richard DesLauriers, a cargo de la oficina del FBI en Boston, dijo: “Vamos a ir hasta el fin del mundo para identificar al sujeto o sujetos responsables de este crimen despreciable, y vamos a hacer todo lo posible para llevarles ante la justicia“.

Dijo que los investigadores habían recibido “numerosas informaciones” y estaban entrevistando a testigos y analizando la escena del crimen.

Horas antes se dio a conocer que los explosivos usados en las mortíferas explosiones en el maratón de Boston estaban contenidos en ollas de presión de 6 litros ocultas en bolsas de lona dejadas en el suelo, le dijo a The Associated Press una persona familiarizada con la investigación.

Una de las ollas contenía fragmentos y bolas metálicas y la otra tenía clavos, dijo la fuente.

Una segunda persona informada sobre la investigación confirmó que uno de los explosivos estaba hecho con una olla de presión. Ambas personas hablaron a condición de anonimato porque la investigación está en curso.

Los investigadores llamaron el martes al público a proveer fotos y video que puedan arrojar claves sobre las explosiones en el Maratón de Boston, al tiempo que el principal agente del FBI en la ciudad prometió que “iremos hasta el fin del mundo” para encontrar al responsable del fatal ataque.

Dos bombas estallaron en un espacio de pocos segundos el lunes junto a la meta de una de las carreras más prestigiosas del mundo, arrancando piernas y brazos y dejando la calle manchada de sangre y llena de cristales rotos. Tres personas murieron, incluyendo un niño de 8 años, y más de 170 fueron heridas.

En el Capitolio, el secretario de Defensa Chuck Hagel describió el martes los ataques como un “cruel acto de terrorismo” y prometió que por medio de una investigación exhaustiva se determinará si los perpetradores fueron extranjeros o estadounidenses.

Los responsables serán sometidos a la justicia, señaló el jefe del Pentágono, y dijo que los pensamientos y oraciones del personal a su cargo están con la gente de Boston.

En todo el país, desde Washington hasta Los Angeles, la policía arreció las medidas de seguridad, monitoreando monumentos y otros sitios prominentes, edificios gubernamentales, instalaciones de tránsito y eventos deportivos. La seguridad era especialmente intensa en Boston, con perros detectores de explosivos olfateando el equipaje de pasajeros de trenes en South Station y la policía de tránsito patrullando con fusiles.

La secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano dijo que no había evidencia de que el ataque fuese parte de un plan más amplio. Pero añadió que se estaba incrementando la seguridad como precaución.

Explosivos similares en ollas de presión han sido usados en Afganistán, India, Nepal y Pakistán, de acuerdo con un reporte de inteligencia de julio del 2010 preparado por el FBI y Seguridad Nacional. Así mismo, fue uno de los artefactos explosivos usados en el fallido ataque en Times Square, Nueva York, en mayo de ese año.

El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, dijo que contrario a reportes iniciales, no se hallaron bombas sin estallar, agregando que los únicos explosivos fueron los que estallaron.

Agentes del FBI allanaron una casa en el suburbio de Revere por la noche. Las autoridades no dieron detalles, pero investigadores salieron de un edificio allí el martes llevando consigo bolsas de papel, bolsas plásticas de basura y un bolso de lona.

En una conferencia de prensa, agentes federales y de la policía pidieron reiteradamente al público cualquier video o fotografía o grabación de audio tomadas por espectadores del maratón, incluso imágenes que pudieran parecer irrelevantes.

“Tiene que haber centenares, quizás miles, de fotos y videos” que pudieran ayudar a los investigadores, dijo el coronel de la policía estatal Timothy Alben.

El comisionado de la policía de Boston Edward Davis dijo que los investigadores además estaban colectando una gran cantidad de videos de las cámaras de seguridad de los negocios del área, y planeaban examinarlos cuadro a cuadro.

El doctor Stephen Epstein, del departamento de emergencias del Centro Médico Beth Israel Deaconess dio que vio una radiografía de la pierna de una víctima que tenía “lo que parecía objetos pequeños y redondos por todas partes — similar a balines”.

Al menos 17 personas estaban en estado crítico, dijo la policía. Por lo menos ocho niños estaban siendo tratados en hospitales. Además de perder extremidades, las víctimas sufrieron fracturas, heridas con esquirlas y rupturas de tímpanos.

Martin Richard, de 8 años, estaba entre los muertos, dijo el congresista Stephen Lynch, amigo de la familia. La madre y la hermana del niño resultaron gravemente heridas.

También murió en el ataque Krystle Campbell, de 29 años, quien había ido con su mejor amiga a tomar una foto del novio cruzando la meta.

El Maratón de Boston es una de las carreras más antiguas y prestigiosas del mundo y el lunes participaron unos 23 mil corredores. La mayoría habían cruzado ya la meta para cuando las bombas estallaron, pero miles aún estaban completando el recorrido.

El ataque parece haber sido preparado para conseguir el mayor derramamiento de sangre posible: A las cuatro horas del inicio de la carrera es usualmente cuando el área de la meta está más atestada, porque es cuando llegan muchos de los corredores amateur y hay muchos familiares y amigos reunidos para vitorearles.

Davis, el comisionado policial, dijo que las autoridades no habían recibido “ninguna información de inteligencia específica de que fuese a suceder algo en la carrera”. El martes, Davis dijo que antes de la carrera se habían realizado dos barridas de seguridad en el área.

Richard Barrett, el ex coordinador de la ONU para un equipo de monitoreo del Talibán y Al-Qaeda y que además ha trabajado para la inteligencia británica, dijo que el tamaño relativamente pequeño de los artefactos explosivos y el momento en que estallaron parecen indicar que se trató de atacantes internos, no un grupo extranjero.

“Ocurrió en el Día de los Patriotas — que es además el día en que se vence el plazo para las declaraciones de impuestos — y Boston es una ciudad muy simbólica”, dijo Barrett, que ahora es director en la Academia Internacional de Estudios de Seguridad en Qatar.

El Talibán paquistaní, que ha amenazado con ataques en Estados Unidos a causa del respaldo de Washington al gobierno en Islamabad, negó el martes cualquier papel en los ataques.

Animal Político