La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) retiró hoy los sellos de suspensión en dos rubros colocados en el restaurante Máximo Bistrot, ya que fueron cumplidas las observaciones por parte del establecimiento.
En un comunicado, el organismo aclaró que jamás llevó a cabo ninguna clausura y que el local permaneció cerrado por decisión de sus propietarios.
La dependencia dio a conocer que al momento de la verificación se constató que el establecimiento presta el servicio de restaurante con la modalidad o sistema de reservación, “sin informar al consumidor por ningún medio o forma las políticas y mecanismos aplicables para ello, principalmente en la asignación de mesas” (primer rubro que fue suspendido por la Profeco).
Asimismo, dijo, se ofrece dentro de la carta-menú la venta de bebidas alcohólicas por botella, no informando el contenido neto al que corresponden (segundo rubro que fue suspendido por la Profeco).
La Profeco destacó que la suspensión aplicada al local ubicado en la colonia Roma del Distrito Federal no fue exclusiva para ese restaurante. “Estas medidas ya se han impuesto en diversos giros comerciales por prácticas que afectan o puedan afectar los derechos y economía de los consumidores”, finalizó.
El procurador Humberto Benítez Treviño ofreció una disculpa a quien haya sido afectado por lo que llamó el “inapropiado comportamiento” de su hija y anunció que ha girado instrucciones a todo el personal para que no se repita una situación de esta naturaleza.
En ese sentido, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó al encargado de despacho de la Secretaría de la Función Pública (SFP) a iniciar una investigación para esclarecer los hechos que derivaron en el operativo de verificación realizado por el personal de la Profeco.