Los 115 cardenales electores han conseguido elegir al sucesor de Benedicto XVI este día. La chimenea de la Capilla Sixtina ha echado humo blanco.
Ahora habrá que esperar para conocer la identidad del nuevo pontífice. El humo blanco (fumata blanca) que indica la elección de un nuevo Papa se vio hoy sobre la 19 horas (18:00 GMT) en la chimenea del Vaticano.
En Roma comenzaron a repicar las campanas. Esta tarde llevaron a cabo otras dos votaciones. Según la normativa vaticana, para ser elegido papa son necesarios dos tercios de los votos. Al ser 115 los cardenales electores, el elegido necesita, como mínimo, 77 votos.
Unas 10,000 personas abarrotan la Plaza de San Pedro y la vía de la Conciliazione del Vaticano y aguardan con nerviosismo el nombre que saldrá del Cónclave en el que los 115 cardenales electores aligieron al sucesor de Benedicto XVI.
A pesar del mal tiempo, una multitud sigue llegando a la emblemática plaza desde la que se divisa la chimenea de dos metros que sobresale de la Capilla Sixtina, donde están encerrados los purpurados. Una explosión de júbilo general se ha registrado en la Plaza de San Pedro después que la fumata blanca surgiese de la chimenea.
A la par de la fumata blanca, las campanas de la Basílica de San Pedro han repicado dando la buena nueva al pontífice, que pasará a la llamada sala de las lágrimas para vestirse con sotana blanca y zapatos rojos.
La gente se abraza, llora, y saluda hacia la Basílica donde está el balcón principal engalanado con terciopelo granate y desde el que el nuevo papa se asomará para pronunciar sus primeras palabras como pontífice al mundo.
Fuente: Sinembargo