De nueva esta tendencia no tiene nada, ya que el uso de estampados animales en el vestir se remonta hasta los orígenes más primitivos del ser humano. Sin embargo, no son los hombres que vivían en cavernas y cuevas quienes le proporcionaron tanta popularidad, si no que fueron los miembros de la realeza y de la nobleza quienes crean un símbolo de éxito, poder y de aristocracia alrededor del animal print. A pesar de esto, el estampado de animales, o más bien, las pieles de animales eran usadas, en su mayoría, en tapetes y alfombras, y únicamente en pocas ocasiones se utilizaban para crear abrigos.
Fue el diseñador francés, Christian Dior, quien en los 50’s introdujo este estampado a la ropa y a los accesorios. Dior, por medio de su marca, creo un movimiento que redefinió el concepto que se tenía del animal print llevándolo a un nivel extremo de sofisticación, elegancia y popularidad.
Sin embargo, los 70’s y los 80’s cambiaron el rumbo y el concepto del animal print. Movimientos como el punk-rock comenzaron a usar este estampado dándole un significado completamente diferente, y este se empezó a comercializar dentro de productos y campañas con toques sexuales. Lo cual causo que este estampado también sea comúnmente relacionado con cuestiones vulgares, corrientes y en ocasiones sexosas.
Este estampado ha estado presente por un largo tiempo, y parece que nunca pasara de moda ya que constantemente se está reinventando y no deja de aparecer temporada, tras temporada ya sea en ropa o en accesorios.
Este Otoño-Invierno 13-14 marcas como Burberry, Ungaro, Tom Ford, DKNY, y Emilio Pucci nos proponen crear un safari urbano, utilizando estampados de cheetah, cebra, y leopardo en nuestra vestimenta tanto casual como de fiesta. Como todo, el animal print es adaptable a diferentes estilos, conceptos y actitudes. Todo radica en como sea usado y que mensaje se quiere dar a entender. ¡Atrévete a usarlo!