Feminidad, lujo y sofisticación es tan sólo una parte de lo que ofrece la diseñadora Monique Lhuillier en sus atuendos nupciales. Y es que cada una de sus prendas parece responder a la perfección a los deseos de las mujeres que están por casarse: sentirse bellas, únicas y elegantes.
La pasión por la moda de Monique comenzó desde la infancia y a lado de su madre. Al cumplir 11 años ya bocetaba algunos diseños y escogía las telas con las que pudiera confeccionar sus propios outfits a través de modistos locales.
Al paso del tiempo se trasladó a Los Angeles para estudiar en el Fashion Institute for Design y Merchandising. En esta época surgió una inclinación hacia los vestidos de novia que llenaban su mente de las más diversas y fantásticas ideas.