Minnie presentó este exclusivo desfile en el que, por primera vez, grandes firmas de la moda internacional vistieron a algunos de los personajes más conocidos de Disney.
La presentadora lució un diseño de la marca Lanvin, obra del estilista israelí Alber Elbaz. Esta vez, Minnie se despojó de su tradicional vestido rojo con manchas blancas y lució un vestido mucho más maduro y elegante, color azul, de mangas largas y cubierto con pedrería. Asimismo, el enorme moño que llevaba sobre la cabeza desde 1928, año de su creación, dio lugar a una pequeña tiara roja.
"Esta es la primera vez que aparece un diseñador y crea un vestido especialmente para ella", dijo Elbaz a los medios de comunicación después del desfile. "Fue un gran reto y una responsabilidad. Quería verla brillar".
El vestido recibió aplausos de las celebridades sentadas en primera fila, entre ellas la actriz Virginie Ledoyen y la modelo Natalia Vodianova.
Otros personajes también lucieron creaciones de grandes firmas: La Bella Durmiente fue vestida por la italiana Luisa Beccaria, y Blancanieves y los Siete Enanitos, por el belga Jean-Paul Knott.
El irlandés Philip Treacy, la firma alemana Michalsky, el ruso Alexander Terekhov, el holandés Olcay Gulsen y la británica Sister by Sibling también idearon trajes para los personajes de Disney.
El elegido para vestir a Maléfica fue Custo Barcelona, quien quiso presentar a "una Maléfica de hoy, con toques exóticos, con una inspiración punki y gótica”. El modelo de la villana, que se inspiró “en el humo y el fuego que Maléfica necesita para hacer sus pócimas", se compone por tres piezas: un minivestido de piel, un abrigo de lana con detalles de cristal oscuro y metal y un par de zapatos que hace juego con el abrigo.