Desde finales de 2012 los reflectores se centraron en Kim Kardashian por el anuncio de su embarazo. Su novio, Kanye West, le insistía en que trata de imitar el estilo de la duquesa de Cambridge, Kate Middleton, aunque sin buenos resultados.
La socialité quería conservar el estilo sexy que siempre la ha caracterizado pese al embarazo. El resultado ha sido realmente desafortunado y la ha hecho blanco de todo tipo de burlas. Si sus acostumbrados vestidos entallados ya no se le ven bien, con los zapatos no pasa algo diferente. Esta vez la prensa la captó llevando unas sandalias de temporada en la que evidenciaba que sus pies sufrían un martirio a causa de la presión de las correas.
Kim ha aceptado que sus zapatos ya no le quede, aunque ella quiere seguirlos usando a pesar de tener los pies sumamente hinchados. Definitivamente esto es algo que no se puede imitar y que carece de estilo.
