Puebla es la cuarta entidad con el mayor número de niños en estado de pobreza, con 1.5 millones de infantes en esta situación, tan solo de por detrás del Estado de México, Chiapas y Veracruz.
Lo anterior de acuerdo al estudio “Pobreza y derechos sociales de niños, niñas y adolescentes 2008-2010” realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Considerando que existen 2.1 millones de niños en el estado de Puebla, siete de cada 10 estarían en estado de pobreza.

Asimismo refiere que los cuatro estados arriba mencionados concentran una tercera parte de la población infantil y adolescente del país en situación de pobreza.
Alarmante resulta el dato que señala que el 54 por ciento de 39.2 millones de menores de 18 años de edad del país sufren la carencia de alguno de los derechos sociales en educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos o alimentación.
De la población infantil en esta situación, un 13 por ciento, alrededor de 5.1 millones, viven en extrema pobreza porque en sus casas no cuentan con un ingreso indispensable para satisfacer sus necesidades alimentarias y están privados de al menos tres derechos sociales.
A pesar de que entre el 2008 y el 2010 la pobreza infantil no aumentó, el estudio expone que existen más niños y adolescentes pobres que adultos, pues a nivel de población general la tasa es de 46.2%.
Incluso, siete de cada 10 niños de comunidades indígenas sufren pobreza, cuando a nivel de mayores es del 53 por ciento. Sólo el 10 por ciento de los menores indígenas viven sin alguna carencia.
Según el informe, los menores en mayor vulnerabilidad son los indígenas, los que viven en comunidades rurales, o los que pertenecen a hogares con más integrantes o padres con poco nivel de educación escolar.
Al panorama se suma que no existe información para determinar la condición de los menores de edad en situación de calle, internados en albergues, víctimas de explotación sexual o trata, migrantes, jornaleros agrícolas y de los que están en conflicto con la ley porque no son objeto de encuesta.
Las principales carencias que enfrenta la población infantil en México son el acceso a la salud, a la seguridad social y a la alimentación, indicadores para los que esta población presenta mayores niveles de carencia que la población adulta.
Dentro de sus recomendaciones, UNICEF y CONEVAL urgen a la implementación de mecanismos para garantizar la seguridad social de los menores a través del trabajo de los padres y la activación de guarderías y actividades de recreación fuera de la escuela, pues encontraron que las comunidades con redes sociales robustas enfrentan una menor pobreza.
“Superar la pobreza que afecta a más de la mitad de la población infantil, un poco más de 21 millones de niñas, niños y adolescentes, no sólo es urgente, sino que tiene que ser una prioridad para todos nosotros desde hoy y los años por venir.
“Requiere un gran compromiso de los mexicanos, pues más de 5 millones de estos niños, un 13 por ciento de la población, están experimentando la más severa de las privaciones en el ejercicio de sus derechos sociales al estar en pobreza extrema”.
El estudio también indica que en los hogares donde los jefes de familia son más jóvenes, la incidencia de pobreza infantil es mayor, lo cual “puede dar muestra de un comportamiento asociado al ciclo de vida laboral que castiga a los trabajadores con menos experiencia”.
Es así que recomienda la protección directa infantil y adolescente para evitar que “los mecanismos de transmisión intergeneracional de la pobreza actúen sobre las nuevas generaciones”.
Unicef Coneval Pobreza by Periódico Central