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Lunes, 15 Abril 2013 16:30

De pie y con el afán de no parar de caminar, Oswaldo Zamora reta a la adversidad

La familia Zamora Barragán denunció que militares de la Sedena los amedrentaron para que firmaran una indemnización única de 576 mil pesos y su salida inmediata del Hospital Central Militar; ellos exigen una pensión vitalicia debido al grave daño causado al pequeño niño pastor

Por : Mónica Franco / @monisfranco

Al sonreír, Oswaldo Zamora Barragán parece olvidar el estruendo de la granada que hace 20 meses le mutiló una pierna y un brazo, que ahora sustituidas por prótesis, le permiten ponerse en pie y solo querer caminar sin descansar.

Con 12 años, solo piensa en lo mismo que los niños de su edad: superhéroes, golosinas, mojarse con agua en el patio de su casa, tirarse en la cama, y pensar en irse de paseo; ver el mar, el campo, las montañas. Da igual, solo quiere divertirse.

Su materia favorita es historia de México, nos cuenta mientras devora un chocolate que con habilidad le quita su empaque a pesar de que por brazo izquierdo tiene una prótesis sin movimiento en los dedos.

Rechaza la ayuda para agarrar sus dulces, su comida o su ropa, Oswaldo lo hace solo, y su con su mirada dice que no quiere ser tratado diferente, ni con lastima ni compasión.

Es meticuloso y observa demasiado antes de hablar. Sus padres recuerdan que en el Hospital Central Militar le decían que por “curioso” jugó con la granada, y por eso le explotó.

Ahora Oswaldo inspecciona todo lo que sea extraño a su alrededor, mira la grabadora que recoge su testimonio y solicita a la reportera que esto escribe que le enseñe como funciona.

Una vez que aprende como usarla, graba su voz y la escucha, sonríe y respira tranquilo. Ahora comienza a hablar con más confianza.

¿Cuál es tu superhéroe favorito?

—Iron Man.  -Y nos muestra un juguete de ese personaje-

¿Y tu dulce favorito?

—El chocolate

¿Y en la escuela, cuál es tu materia favorita?

—La historia, me gusta mucho. En el hospital tenía clases dos veces a la semana. Era lo que más me gustaba de ahí.

¿Hiciste amigos en el hospital?

—No

 ¿Quieres tener amigos ahora?

—Muchos

¿Qué quieres hacer ahora que saliste del hospital?

—Caminar y pasear.

¿A dónde?

—A donde sea. -Y sonríe-

¿Te gusta el cine?

—Vuelve a sonreír y sus padres refieren que Oswaldo no ha tenido la oportunidad de conocer una sala de cine. Oswaldo con un movimiento de cabeza indica que sí.

Sedena rechaza pensión vitalicia

El pasado viernes, Oswaldo Zamora fue dado de alta del Hospital Central Militar sin que haya concluido su rehabilitación. En el proceso fueron amedrentados por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para firmar una indemnización de 576 mil pesos con el argumento de que les están dando más que por un muerto, caso en donde sólo entregan 320 mil pesos.

Pese a que los padres exigieron una explicación, la única respuesta fue que no podían seguir ahí porque ya se habían gastado más de 3 millones de pesos en la recuperación de Oswaldo, contó a CENTRAL su padre Bernardo Zamora.

Aseguró que el titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos, le mandó a decir que no hay ninguna Ley que los obligue a pagar una pensión más alta o vitalicia, además de que sería denunciado ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) por mantener al menor contra su voluntad en el hospital.

“Me dicen que quiero lucrar con mi hijo, que yo lo afectaré más psicológicamente por tenerlo en el hospital para presionar por una pensión más alta. Cuando el crezca me va a reclamar muchas cosas, una de ellas por qué acepté que me dieran tan poco por arruinarle la vida”, dijo.

Insistió que algunos médicos del hospital le dijeron que el proceso de rehabilitación tardaría más de dos años, además de que debe tener asistencia psicológica de por vida y los respectivos cambios de prótesis conforme lo requiera su crecimiento.

Oswaldo no puede asentar de manera natural el pie derecho que le fue injertado; debe usar una férula que rellena un hueco en el empeine. Su piel muestra montículos que hacen evidente que no terminó su recuperación médica.

Militares acusan al crimen organizado de Petlalcingo

El 19 de julio del 2011, a Osvaldo Zamora Barragán le explotó una granada de 40 milímetros cuando pastoreaba a sus animales en la comunidad de Petlalcingo, colindante con el estado de Oaxaca.

Cerca del lugar, el Ejército Mexicano colocó un campamento para realizar entrenamientos armados, aunque en esa época se indagaba sobre supuesto tráfico de armas protegido por el ex alcalde Juan Carlos Vergara Tapia, también acusado de violar junto con policías municipales a dos encuestadoras del programa Oportunidades.

Esta referencia cabe debido a que otro de los argumentos que dio el personal de Sedena a la familia de Oswaldo para arrojarlos del hospital, fue que nadie comprobó que la granada que le explotó fuera propiedad del Ejercito Mexicano.

“No humillaron en el hospital. A cada rato nos decían ¿cuándo se van?, además de que ¿ni saben quién le hizo eso al niño, si los militares o los delincuentes de Petlalcingo. Les dije que si hubiera sido otro mafioso ya lo hubieran detenido. Si no fueron ustedes ¿Quién?, si ustedes tenían el campo de tiro”, contó.

Peña Nieto no los recibe

El gobierno de Enrique Peña Nieto no ha respondido ante el llamado de la familia de Osvaldo Zamora. Al presidente de la República así como a su esposa, Angélica Rivero, presidenta del DIF Nacional, los han buscado a través de cartas  y solicitando audiencia directa en sus oficinas, contó Paula Barragán, madre del menor.

Dijo que la petición es para que Peña Nieto intervenga para que la Sedena acceda a dar una pensión vitalicia,  pues refiere que al inicio  les ofrecieron una indemnización de 174 mil, luego de 200 mil, hace un mes de 419 mil y finalmente los militares le dijeron que “alcanzaba” una pensión por 576 mil pesos

“Piensan que como somos campesinos somos tontos. Solo queremos asegurar el futuro de Oswaldo, eso mismo le dijimos a la esposa del presidente de antes, de Felipe Calderón y ella nos dijo que ya había hablado con el nuevo presidente y su esposa para que nos ayudaran pero quién sabe si sí lo hizo”, dijo.

Añadió que al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, le solicitará que le de trabajo a mi esposo, “ojalá tenga un buen corazón para ayudarnos más. Él es poblano como nosotros, seguro lo hará”, concluyó.

Oswaldo sale a despedir a CENTRAL a la puerta de su casa ubicada en el fraccionamiento Misiones de San Francisco en Coronango. Su sonrisa es la sonrisa de un niño que aun en la adversidad, nunca perdió la inocencia.