Friday, 12 de June de 2026
Lunes, 20 Mayo 2013 19:45

La crítica: Libro. Con M de Monsi

Monsiváis acostumbraba tomarle el pulso a la sociedad mexicana, podía describir acertadamente a cada uno de los grupos de personas que interactúan en medio de la diversidad cultural.

Por : Milenio

Con un autor tan prolífico y disperso como fue Carlos Monsiváis, continúan apareciendo libros temáticos que recopilan los artículos y ensayos sobre los temas que solía abordar; entre ellos, diversidad sexual, fotografía en México y, ahora, feminismo. Leer a Monsiváis es recordar a una mente aguda que hizo del humor y la ironía herramientas esenciales de la cotidianidad.

Monsiváis acostumbraba tomarle el pulso a la sociedad mexicana, podía describir acertadamente a cada uno de los grupos de personas que interactúan en medio de la diversidad cultural. A partir de las reflexiones vertidas por Samuel Ramos y Octavio Paz, formula su aproximación crítica a la “sensibilidad femenina”, concepto que se construye a partir de funciones fijas: “diosa idolatrada, recipiente de la concupiscencia, fragilidad envilecida y redimible, compañera de la vida, pecadora arrepentida, santa de los mataderos y las cabeceras de los enfermos, ingenuidad acosada, virgen de medianoche, señora tentación, pinche puta, madrecita adorada, vieja chismosa, momia rezandera, candor pisoteado, pobre beata, noviecita santa”.

Los textos recopilados en este volumen los escribió entre 1973 y 2008. La mayoría fueron publicados en la revista Fem (por invitación de Margarita García Flores y Alaíde Foppa) y en Debate feminista (por iniciativa de Marta Lamas). Aquí se analiza la disputa de las mujeres por conseguir la equidad de género: desde que eran vistas con rareza cuando asistían
a la universidad y usaban pantalones, hasta la incansable lucha que se hizo porque se permitiera el aborto.

¿Por qué la contradicción en el título del libro? Alguna vez, para una breve ficha de autor enDebate feminista, se definió así: “Alterna su misoginia con una encendida defensa del feminismo”. Aunque en realidad se ocupó poco de mujeres creadoras, destacan sus reflexiones sobre Rosario Castellanos, Nancy Cárdenas, Simone de Beauvoir, Susan Sontag y Frida Kahlo.

Para el ensayista, el feminismo es un elemento que “trastorna el control patriarcal, revisa las tradiciones hogareñas, rechaza la idea del cuerpo de las mujeres como territorio de conquista masculina, reinvindica la autonomía corporal, se emancipa de la dictadura moralista y da origen a un discurso que obliga a la nueva elocuencia”. En estas páginas es posible hallar a un aliado del feminismo y, al mismo tiempo, a un exacerbado crítico del machismo nuestro de cada día.

Milenio