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Si aún creían en la honestidad de Francisco Javier Torres Sánchez (a) “El Bony” y que su movimiento anti Tony Gali era auténtico, les tengo una mala noticia, resulta que “El Bony”, pues… es el “Bony”.
Es decir, sigue siendo aquel personaje que huyó de Puebla en los años ochenta a Brownsville, Texas porque no cuadraba el dinero de unos seguros.
Les cuento una breve anécdota que ocurrió el fin de semana pasado: El Bony fue a buscar a un interlocutor con Galy.
Torres Sánchez iba con la idea de negociar su pataleo.
—Bien ¿qué es lo que quieres?— le preguntó el interlocutor.
—Pues quiero que se comprometa Tony (Gali) a darme obra pública por 100 millones de pesos.
—¿Nada más?
—Sí, creo que es algo justo
—Bueno, déjame preguntar
—Espera, espera ¿Se podrá que el acuerdo se haga ante Notario Público? Para comprobar que sí cumplen.
—¿Y tú con eso ya no impugnas la elección?
—Así es.
—Déjame preguntar
—…
El “Bony” se puso nervioso, se acariciaba el bigote, esperaba la respuesta inmediata.
—Ya chequé.
—¿Y?
—Que no, que no entran a ese tipo de negociaciones. Y que le hagan como quieran.
Detrás de “El Bony” por supuesto están personajes ya de todos conocidos, Ana Teresa Aranda, Luis Paredes Moctezuma y todos aquellos que desde hace años lloran por tener una piscacha del poder y del presupuesto.
Así que si usted era de los ilusos que pensaban que detrás del pataleo contra el candidato a la alcaldía por Puebla Unida era auténtico e ideológico, pues no, era más bien, un tema de obra pública.
Lo que no suena lógico, suena metálico.
La ventaja que tiene Tony Gali sobre estos quejosos es simple, ese grupo abusó del poder cuando estuvo en la Presidencia Municipal y muchos de ellos, en su momento, fueron suspendidos de sus derechos y prerrogativas.
Muchos por casos hasta de falsificación de firmas.
Vamos, nunca se han caracterizado por ser muy limpios y por llevar los principios de Gómez Morín ni en los calzones.
Pero no sólo a eso tiene que enfrentarse el propio Tony Gali, pues tiene que confrontar siempre al Yunque o a esa organización católica que siempre se persigna con la mano derecha.
Y aunque ha cumplido todos los acuerdos con ese grupo enquistado en el poder, al darles tanto la suplencia como regidurías, pues estos no tienen empacho para hacerle algunas chicanadas.
Ustedes no lo saben pero en la mañana del lunes, Tony Gali estuvo a punto de renunciarles a los panistas la candidatura.
La razón que el“brillante” Gerardo Maldonado, que no da una, se le ocurrió decirle en entrevista a Fernando Canales que Gali se registraría el jueves de esta semana.
Dicho comentario con o sin mala leche, obligaba al abanderado a que la campaña arrancara después del 5 de Mayo.
Obvio que el equipo de Tony anunció que si eso ocurría mejor que reconsideraran su posición.
Tanto Eduardo Rivera como Rafael Micalco pusieron el grito en el cielo. Tony, de todas maneras, cuenta con el respaldo del PRD y demás partidos.
Maldonado, para variar, salió con una de sus gracejadas.
Fue regañado y hasta terminó con pamba de los propios panistas. Estaba poniendo en riesgo una elección.
Y es que Tony le ha cumplido a todos. Ha sellado acuerdos, según nos dicen.
Le ha dado espacios a los yunques, pese a todo.
Y aún así, existe una posición en esa organización clandestina que quiere acordar con Enrique Agüera.
No es de extrañarse.
Lo hicieron con Marín, lo hicieron con Zavala.
Así que ya puede ir imaginando de dónde vienen los golpes internos.
La ventaja de Gali es que es un viejo lobo que sabe conquistar a las serpientes.
Y vean ahora ya muchos panistas creen en su proyecto.