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El pasado miércoles mientras en el país miles de personas se manifestaban contra la política del priista Enrique Peña Nieto y por esclarecer la desaparición de 43 estudiantes en manos de un narco alcalde de Guerrero, en Puebla fue detenido el edil auxiliar de Chalchihuapan, Javier Montes Bautista quien participó en la refriega del pasado nueve de julio en la que fue asesinado un menor de 13 años por la policía estatal que dirige Facundo Rosas.
Y cualquiera se preguntaría ¿Y eso por qué? ¿Por qué hacer esto en este momento?
Justo cuando los ojos del país están sobre Los Pinos. Y cada semana hay nuevas detenciones de manifestantes en el estado de Puebla.
Cada día nos enteramos de nuevos encarcelamientos de quien se opone a la política de Moreno Valle. Según hasta este momento son 43 los detenidos. Y no se entiende a ciencia cierta por qué esa política de represión y nula libertad de expresión en el estado.
¿Qué se gana? ¿Qué se busca? ¿Cuál es el objetivo?
Tampoco se entiende por qué su principal oposición, que es el PRI, solapa y hasta -parece que- aplaude la política morenovallista. Mucho menos por qué el dictamen de la CNDH contra la administración estatal por lo ocurrido en Chalchihuapan se haya ignorado.
¿Por qué la Presidencia de la República ha solapado todos los abusos cometidos por Moreno Valle? ¿Por qué crear -con la complicidad del PRI- la llamada Ley Bala que reprime a los que se manifiestan en las calles por exigir u oponerse a alguna política gubernamental? ¿Por qué amenazar a extranjeros que apoyaron moralmente a la mamá del niño muerto en Chalchihuapan? ¿Y por qué guardar silencio?
La respuesta podría ser muy simplista pero no encuentra otra explicación: porque es exactamente la misma política represora de Enrique Peña Nieto y el PRI la que se desarrolla en Puebla con Rafael Moreno Valle.
En algo se parecen ambos: utilizan a Televisa como trampolín para llegar a Los Pinos. Saben que entre más paguen e inviertan dinero en telenovelas y en programas como Hoy, Sabadazo y en porquerías televisivas tendrán un pueblo ignorante y huevón. Y eso produce una mano de obra barata para los vecinos del norte: Estados Unidos.
Hace poco más de un mes, Rodolfo Ruiz en su columna La Corte de los Milagros sugería que la política de represión de Rafael Moreno Valle es con la finalidad de agradar a los Estados Unidos al mostrar mano dura contra aquellos que se opongan y se manifiesten.
La política de reprimir manifestaciones no es sólo en Puebla, en el DF existe ya y esa misma práctica la han llevado a cabo en varios estados del país. Entre más represor se vea un gobierno más posibilidades hay de llegar a Los Pinos. Es decir, los ciudadanos ahora somos el payaso de las cachetadas.
Vamos, no hay que confundirnos el PRI y Peña Nieto es exactamente lo mismo que el PAN y Moreno Valle.
No se trata de solucionar todo con marchas y ya sabemos que tampoco se soluciona con violencia, pero tampoco con la violencia institucional se soluciona. Estamos claros que existen grupos de presión que viven de tomar carreteras, calles y sólo sacar dinero y chantajear gobernantes. Esos habitan en organizaciones priistas y perredistas principalmente.
Pero tampoco es correcto que se reprima a quien no piensa igual, que se le encarcele o se le persiga o amenace.
Lo único que queda claro es que ante el debilitamiento del poder federal, Moreno Valle ha retomado su poder y cada vez crece más. Entre más débil está Peña Nieto, el gobernador de Puebla saca provecho al fin los reflectores están en Guerrero y en Los Pinos.
Pero señores priistas no se alteren, voceros de Mario Marín no se enojen, van por el mismo camino que ustedes mismos han creado a lo largo de varios sexenios y que el propio presidente de la República actual es defensor. No hay que olvidar que Atenco fue su mejor carta de presentación.