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Qué jodido es votar por Madero, pero qué jodido es votar por Cordero. Los panistas siguen en una crisis de falta de cuadros, ideología y liderazgos.
Madero cercano a Enrique Peña Nieto.
Cordero cercano a Felipe Calderón Hinojosa.
Uno cerca del PRI, como se dio a conocer por un lapsus linguae, ayer en el mitin maderista.
Otro muy cercano a uno de los peores presidentes que ha tenido este país.
Ambos tienen a militantes persignados con su moralina colgándoles del pecho, es decir yunquistas.
Ambos candidatos cuentan con acciones oscuras y un reciente pasado cuestionable.
En el caso de los panistas de Puebla, los que apoyan a Cordero son antimorenovallistas pastoreados por Fernando Manzanilla Prieto.
Los que apoyan a Madero son seguidores fieles del gobernador Rafael Moreno Valle.
Sino fuera porque a los ojos del respetable, Manzanilla y Moreno Valle están peleados y distanciados, cualquiera opinaría que el gobernador poblano se amarró el dedito.
Ayer Rafael Moreno Valle le dio la patadita de la suerte a su candidato y por ello convocó a sus fieles seguidores a estar ahí en el arranque de la campaña de Gustavo Madero.
No hay dudas. Madero siempre será un morenovallista y no al revés.
Seguramente Puebla la ganará Madero (sino pasa nada de último minuto), aunque a nivel nacional las encuestas colocan a Ernesto Cordero en las preferencias de la militancia.
Pero tan malo el pinto como el colorado.
Ni Cordero es la solución para la crisis interna que afronta el PAN y que fue provocada en gran parte por el calderonismo. Ni Madero es la opción al ser un soldado del Pacto por México o lo que quede de él.
Está de hueva esta elección.
Lo que verdaderamente se juega es que si Gustavo Madero ganara los comicios internos, Rafael Moreno Valle tendría un punto a su favor para llegar a Los Pinos.
Si Ernesto Cordero le fuese bien, entonces, los antimorenovallistas como Ana Teresa Aranda, Fernando Manzanilla y demás harían fiesta y caminarían como pavorreales.
Qué pasaría entonces con Eduardo Rivera si ganara la fórmula Cordero-Oliva ¿lo defenderían de los embates de la administración estatal? Porque uno supone que si ganase Madero, sí, por eso su apoyo público en las redes sociales.
Eso es lo que se juega.
De ahí en fuera, el panismo seguiría de capa caída ya que siguen sus militantes sin chamba, sin espacios, sin lana, de capa caída, con una pésima imagen a nivel nacional.
La crisis no cambiaría en nada si es que gana el morenovallista o el antimorenovallista.
Lo demás son chaquetas mentales.