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Las estrellas enanas rojas representan alrededor del 80% de todas las estrellas que existen en el universo. Pero su zona de habitabilidad es mucho más hostil de lo que los científicos pensaban. La zona de habitabilidad es una región o zona específica que existe alrededor de una estrella donde el agua puede mantenerse en estado líquido y, por ende, donde la vida puede prosperar.
La actual búsqueda de vida extraterrestre se concentra mayormente en planetas rocosos que orbital estrellas enanas rojas, las cuales son mucho más pequeñas y producen menos luz que estrellas como el Sol.
En este sentido, un estudio publicado la semana pasada ha demostrado que los estándares de habitabilidad son mucho más complejos y que no se puede determinar la presencia de vida solamente porque se cumplan condiciones tales como la temperatura y la abundancia de agua líquida.
Debido a que las enanas rojas son tan frías y producen tan poco luz, un planeta debe existir a una distancia mucho más cercana que la que existe entre la Tierra y el Sol para que la vida pueda florecer.
Otro de los problemas que se presentan es que tanto el Sol como las demás estrellas producen un fuerte campo magnético, también llamado viento solar, que irradia energía en todas direcciones. El intenso viento solar es capaz de despojar a los planetas de sus atmósferas.
La Tierra rara vez “siente”el impacto de viento solar debido a su campo magnético tan poderoso. Este invisible campo envuelve a la Tierra desviando las partículas cargadas.
Un asunto interesante de mencionar es que las enanas rojas, pese a que son más débiles que el Sol, son más activas magnéticamente, lo que las hace producir más rayos X que son tremendamente nocivos para la vida.
Aún el campo magnético de la Tierra no es lo suficientemente poderoso para detener los efectos del viento de partículas que produce el Sol. De hecho el viento solar es capaz de producir daños en satélites y apagar las redes de tendido eléctrico. Uno de los efectos más notorios del viento solar se puede apreciar a través de las llamadas Auroras que se forman en el polo norte y polo sur de nuestro planeta, que, al contacto con el oxígeno y el nitrógeno, producen un llamativo color verde.
Las auroras que se producirían en una enana roja serían 100,000 veces más poderosas que aquellas que se producen en la Tierra.
A pesar de que, como hemos dicho, el ambiente que rodea a una enana roja es nocivo para la vida, no lo es tanto para los llamados organismos extremófilos, que son capaces de sobrevivir en las condiciones ambientales más adversas. Ante este escenario los científicos intuyen entonces que la vida podría estar debajo de la superficie de cualquier planeta y no necesariamente en su superficie.
Comentarios: garcajulio@gmail.com
Referencia: http://www.astrobio.net/news-brief/red-dwarf-planets-face-hostile-space-weather-within-habitable-zone/