Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Lunes, 02 Julio 2012 23:00
Zeus Munive

Un breve who is who en nuestra adorada aldea

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Un breve who is who en
nuestra adorada aldea

 

Javier Lozano Alarcón fue el gran perdedor a nivel local, a pesar de que a su diestra tenía el apoyo de Felipe Calderón Hinojosa y a su siniestra a Rafael Moreno Valle. Contó con todos los recursos económicos que necesitaba y ni así. 
Origen es destino: fue derrotado en el 2000 cuando contendió por el PRI y ahora pierde otra vez bajo las siglas del PAN.
Conclusión: es un loser.
Y cada que camine en la calle le harán bullying. Lo mirarán de arriba abajo, mientras, él con sus manos en los bolsillos pateará un bote.
Los niños le gritarán: “Es-un-lu-ser… es-un-lu-ser… copelas o cue-llo… copelas o cue-llo… es-un-lu-ser”.
Otro gran perdedor de la contienda fue el PAN local y, por supuesto, el equipo del gobernador Rafael Moreno Valle, pues los candidatos (de ambos grupos) se hundieron.
El Yunque al ver a su candidata presidencial derrotada se acercó a Peña Nieto. La guerra que sostuvieron con el gobernador panista afectó a toda la militancia.
De nada sirvió todo lo que se hizo al final de la elección, de nada sirvió tanto bombo y platillo ni tanta tinta y saliva gastada.
La división interna entre los panistas sí influyó. También la actitud dubitativa del presidente Calderón.
Claro, la mala candidata que tuvo el PAN  resultó ser tan diferente para ese partido nunca había tenido un abanderado tan chafa.
Además, los panistas locales no contaron con recursos. Y el equipo del gobernador se apostó por unos cuantos y no por todos. Consideró la idea del voto diferenciado, pero esta no fue una buena estrategia. Ojo, no fue un voto de castigo, esta elección no puede considerarse así, porque es una elección federal.
La que pesará será la del próximo año y ahí sí será una calificación, por supuesto cuando deje el poder y sea su sucesión.  Por el momento, no hay que hacer una cena de negros al respecto.
Desde hace un mes se percibía que la ciudad de Puebla la arrasaría Andrés Manuel López Obrador. Y eso es en parte los resultados a nivel local.
Fernando Morales tampoco debería cantar victoria porque él resultó un pésimo operador priista.
Pésimo.
Llevó a su candidata al Senado a las cuerdas. No la apoyó, tampoco hizo nada por candidatos como Enrique Doger, Pablo Fernández del Campo,Nancy de la Sierra. No hizo nada.
Es más, casi podríamos decir, que nada más los vio pasar, seguro tomó un volante mientras iba manejando y lo echó en la parte trasera de su camioneta, bostezó, se rascó la entrepierna y siguió manejando.
Por cierto, a los candidatos priistas en la ciudad, los pusieron a su nivel. La pregunta es ¿qué hará Enrique Doger? ¿Buscará la alcaldía el año entrante? ¿Por el PRI? ¿Por la izquierda?
Finalmente, y eso es lo más interesante en la historia de Puebla: ganó la izquierda.
Ganó la izquierda.
Como sea.
Ganó.
La Puebla conservadora, la mocha, la que no sé qué… la que se agacha, pues ganó por primera vez en la historia.
Ganó a pesar de Manuel Bartlett y las caídas del sistema.
Ganó a pesar de que ahora el poder lo detentarán otros.

Es un hecho, ganó.
La historia se reescribe.
¿La izquierda en Puebla, también?