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Llegamos al fin de febrero y "la pinche señal que no baja".
Si la lógica se impone tendría que ser el candidato que va más arriba en las encuestas. Si la lógica se impone: la señal ya hubiera bajado en estos momentos y ya estarían las entrevistas en medios, las portadas de revistas y los espectaculares. Por cierto, los únicos que se escandalizan de los espectaculares son los medios y los políticos perdedores, los ciudadanos comunes y corrientes, no.
Si la lógica se impone, la candidatura ya estaría solo entre Enrique Agüera y Enrique Doger, ya que ambos son punteros.
Pero o en el PRI ya se hicieron bolas o de plano quieren imponer a costa de los priístas al desconocido José Chedraui.
Aunque su único atributo sea su amistad con el presidente Peña Nieto y nada más, y que la ciudad que conoce nada más sea de Angelópolis para la caseta de Atlixco y que la única pobreza que sepa que existe es en los libros de texto y por unas negritas desnudas que salen en el National Geographic.
La única tierra es la de las uñas y el único campo es el de golf. José Chedraui es un junior que llegará a candidato con el apoyo de muchos marinistas resentidos, entre ellos algunos medios de comunicación que desde hace meses operan para el junior este.
Si la lógica se impone no debería ser un desconocido y un ignorante en temas de administración pública. Alguien que ya conozca a los grupos políticos y que pueda interactuar con el gobernador actual.
Pero eso al PRI o no le importa o ya se le hizo bolas el engrudo.
Y es que el rival más débil para el morenovallismo es José Chedraui.
Agüera es alguien con muchos puntos a su favor; Doger es alguien que conoce ya la ciudad y que los escándalos no le afectan al contrario, lo fortalecen.
Agüera se ha apostado por las organizaciones sociales que lo apoyan. Doger ha sido más callado, algo sabe que nadie sabe y por ello ha sido más discreto.
El PRI está esperando al abanderado del PAN, quiere y apuesta en la división entre Eduardo Rivera y Moreno Valle, apuesta porque vean mal a Tony Gali y ahí construir sus alianzas con lo que todo mundo llama "El Yunque".
Llegamos a fin de mes y "la pinche señal que no baja".
Nomás no baja.
Y la angustia es tan grande como con una muchacha. Nomás no baja.
Si la lógica se impone ya hubiera bajado.
Pero no baja.
Y eso es horrible porque los días consumen.
De ser Pepe Chedraui el abanderado el camino para los morenovallistas será más tranquilo, será como me dijo uno de ellos apenas: como un día de campo.
Fantasía para un gentil hombre
Honor a quien honor merece, la semana pasada fue el turno para Roberto Moya Clemente. Y aunque no es muy buena la alabanza -en los espacios periodísticos- es a quien mejor le ha ido pues puso en su lugar a los diputados que no tienen ni idea y eso que cobran como diputados.
Moya, hay que decirlo como es, es uno de los funcionarios más eficientes de este sexenio.
Y su ventaja es que no busca un puesto de elección popular. Y otra ventaja, no tiene pelos en la lengua para corregir a quien tenga que hacerlo, y eso es de reconocerse.