Lo primero que debemos tomar en cuenta, es que el sexo y el amor son términos súper distintos. Podría sonar obvio para ti, pero a veces los relacionamos tanto, que es imposible separarlos. Obviamente, el amor hace que el sexo se sienta mejor porque estás mezclando dos emociones distintas, pero eso no significa que para que exista una, debe existir la otra.
Puede que lo ames con todo tu corazón, pero aún así, su vida sexual se estanque. No significa que no se amen. Simplemente significa que se ha perdido un poco de la pasión original. Si quieres volver a sentir esa pasión, hay muchas cosas que puedes hacer.
TIPS
-No te presiones. En estos casos, lo peor que podemos hacer es presionarnos a nosotras mismas o a nuestra pareja. Si pones demasiada presión en el acto, disfrutarlo les parecerá aún más difícil. Si dejas que la presión te gane, poco a poco relacionarás el sexo con otros sentimientos negativos, como estrés, miedo o preocupación. Mejor respira y llévatela tranquila.
-Ejercítate. A veces dejamos que nuestra vida sexual desaparezca sin darnos cuenta porque tenemos problemas de seguridad con nuestro cuerpo. El ejercicio y la actividad física pueden hacer maravillas por tu vida sexual. Si te ves mejor, ¡te sentirás más sexy! Además a tu chico le va a encantar y ambos disfrutarán más del momento.
-Sal con tus amigas. A veces necesitamos un poco de espacio, así que tómate el tiempo de salir con tus amigas y olvidarte de todo lo demás. Esto aplica sobre todo si sueles pasar demasiado tiempo con él. Vuelve a conectarte contigo misma y apreciarás más lo que tienes con él.
-Vida social. Las 'doble dates' suelen sonar como algo un poco aburrido, pero tienen un efecto secundario: te ayudan a apreciar más lo que tienes. Todo se vuelve una competencia subconsciente y esto puede hacerte sentir un 'rush' increíble por llevar a tu chico a la cama.
-Sé feliz. La felicidad tiene una relación muy directa con tu vida sexual. Si no eres feliz, tu vida sexual puede volverse estresante o incluso aburrida. Lo importante aquí, es la comunicación. Si estás pasando por momentos difíciles que no te permiten ser feliz, platica con él. Si los dos están conscientes del problema, se darán cuenta de que no es necesario presionarse tanto, ya que la culpa no es de ninguno de los dos.