A los 18 años, con 1.75 metros y 62 kilos, comenzó a correr dos horas diarias mientras que su único alimento eran unas cuantas hojas de lechuga para cenar.
Sus padres, amigos y maestros de la universidad le rogaron que buscará ayuda, pues además de estar demasiado delgada no tenía fuerzas y estaba muy cansada por la falta de comida. Alice, diagnosticada con anorexia, ingresó a un centro de rehabilitación para comenzar un tratamiento que duró un año, así comenzó a recuperar su peso y disfrutar de la comida como hace mucho no lo hacía. Recuperada y animada por sus amigos participó en el concurso 'Curvy Kate´s annual Star in Bra', donde se buscan a las mujeres más sexis, lindas y con muchas curvas que luzcan sensuales en ropa interior. A pesar de que no logró el primer lugar, Alice asegura que está agradecida en poder ser una vocera para que las mujeres amen su cuerpo tal cual es y no caigan en los desordenes alimenticios.
¿Qué opinas de la historia? un buen ejemplo de superación. ¡Sánate!