Edgar Martirosyan, el chico que irrumpió en el escenario del Oscar al llegar con unas cajas de pizzas, no sabía que recibiría una generosa propina por parte de Ellen DeGeneres y los demás famosos que cooperaron para beneficio del joven.
El joven ruso dijo que había recibido un pedido en su pizzeria y que sólo le dijeron que era para el equipo de producción de los Oscar, pero fue cuando conoció a la conductora, la cual le pidió que la acompañara, para darse cuenta de que estaría en el escenario más importante del séptimo arte y que además conocería a su ídolo, la actriz Julia Roberts.