Un joven asiático nos demuestra como unos simples palillos chinos de plástico pueden convertirse en verdaderas armas mortales.
Auxiliándose de una tina de metal apoyada en una cerca de malla metálica, el muchacho lanza fuertemente los palillos al centro del trasto logrando incrustarlos.
Tal vez la tina sea de fabricación china y su calidad no sea la mejor, pero mientras no podamos comprobar ese pequeño detalle, aplaudamos la habilidad de este chico.
SDP Noticias