Gigantescas olas, de hasta 18 metros, azotaron las costas del Atlántico en Francia, Irlanda, Portugal e Inglaterra, esta semana.
El pasado miércoles, la agencia meteorológica británica dijo que el fenómeno está relacionado con el sistema de tormentas que causó la helada en el este de Estados Unidos.
La agencia advirtió del riesgo de inundaciones, debido a los fuertes vientos y lluvia, y el incremento del nivel del agua.