Junto a su esposo Paul Dean se dirigió a un centro asistencial donde una enfermera le informó que estaba embarazada y que probablemente tenía 8 meses.
Aun así la mandaron de vuelta a su casa. Pero a las pocas horas, el marido resolvió volver con ella al hospital, donde fue internada, lugar en la que fue sometida a una cesárea.
Amanda narró que su primera reacción cuando le dijeron que estaba embarazada fue de terror. "Yo pensé:" Oh Dios mío ", podría haber hecho esto hace diez años - pero estoy en mis 40”.
Agregó que nunca tuvo malestar, jamás sintió antojos, ni tampoco percibió patadas del bebé.