Al parecer ya tiene un buen rato circulando en internet, pero seguramente habrá quien como nosotros, no lo haya visto. Todo sucede en una playa medio abandonada por Dios, en donde a un señor se le hizo fácil posar sosteniendo a un pequeño tiburón que suponemos acababa de ser pescado.
Este don, muy confiado y con bebida en mano, sostenía al escualo y posaba como galán de balneario, cuando el tiburón le soltó un mordisco cerca de la axila.
A pesar de que sólo fue un rozón, este señor que parece integrante de Los Temerarios terminó sangrando.