Katy Perry sigue de gira, trabajando a tope y parece no tener planes de detenerse al menos hasta el Super Bowl. Ni los fans que hacen estupideces en sus conciertos van a pararla.
¿Qué tipo de estupideces? Lanzarle cosas al escenario.
Hace unos días, mientras tocaba en Australia, alguien la lanzó un proyectil con toda la mala leche del mundo. Una paleta, aparentemente. Y Katy Perry, genia como es, respondió de la mejor manera posible.