Ezequiel Lavezzi le ha dado la vuelta al mundo, después de que le echara un chorro de aguaen la cara a su técnico, mientras este último lo regañaba en pleno partido.
El delantero argentino se acercó a la banda para recibir indicaciones de Alejandro Sabella, en el juego en el que Argentina derrotó 3-2 a Nigeria.
Al finalizar el encuentro, el atacante del PSG señaló que había sido una broma y que el técnico no lo había tomado mal.
"Lo vi demasiado nervioso, tenía que descomprimir un poquito", abundó el jugador que se ha caracterizado por su buen humor y las bromas que le juega a sus compañeros de club y la selección