El nombre de este maldito afortunado es Graham Hughes. El oriundo de Londres actualmente tiene 33 años e inició su recorrido el 1 de enero del 2009. Cuatro años después las cifras de su tour son impresionantes: 257,495 kilómetros recorridos en 1,426 días en los que se desplazó usando camiones, taxis, trenes, embarcaciones, y claro, sus pies. Su presupuesto semanal fue de 100 dólares.
Conforme avanzaba el viaje, Hughes iba subiendo videos de sus viajes a YouTube. Recientemente unió en una sola entrega todos los países que visitó en un resumen de 4 minutos.
El primer hombre que le dio la vuelta al mundo sin usar un avión finalizó este enloquecido viaje en diciembre del año pasado cuando cruzó la frontera de Sudán del Sur (recientemente independizado) y abrió una botella de champán para celebrar.
En el viaje recorrió los 193 países pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) además de sitios como el Sáhara Occidental, Taiwán, Ciudad del Vaticano o Kosovo. Con su viaje, Hughes recaudó unos 10,500 euros para la ONG WaterAid.
Por supuesto debió haber vivido un montón de anécdotas. Por ejemplo, en el Congo fue encarcelado pues pensaron que era un espía; también un barco en el que viajaba a Cabo Verde casi se hunde; en Rusia lo arrestaron por querer colarse en su territorio sin estar visado; y por si fuera poco, estuvo en medio un enfrentamiento en Filipinas en el que estuvieron implicados fundamentalistas musulmanes y del que tuvo que ser rescatado.
Por si se lo preguntaban, su lugar favorito fue Palaos, estado insular ubicado en el Pacífico occidental.