Luego de “astutamente” romper uno de los cristales de la puerta de una tienda, un ladrón procede a introducirse sigilosamente al lugar y robar lo más que puede –que por la rapidez del asunto podemos suponer que no fue mucho- y después darse a la fuga…
Todo pintaba para que el chavo se luciera como los grandes, pero la alarma del establecimiento y la poca pericia del sujeto no fue una buena mezcla y sucedió lo siguiente…
Después de una rápida revisión, el personal de la tienda All Points Electric –en Manitoba, Canadá- dijo que el ladrón no se llevó nada… pero si la justicia es ciega, el crimen lo es más y la policía anda tras él…a ver si paga lo que rompió.