Durante la entrega de los NRJ Awards, la carismática, siempre guapa y musicalmente abortiva Katy Perry, salió a dar la mejor actuación posible al cantar su más reciente tema, “Roar“. Por supuesto, para esta chica “dar la mejor actuación” implica no cantar. Los nervios, conmoción y coeficiente intelectual, le impidieron darse cuenta de que el playback iba a destiempo, así que cantó por su lado todo lo que quiso hasta que llegó el coro y la cosa resultó absolutamente evidente.
El presentador, bastante sacado de onda, interrumpió la presentación y le ofrece a la cantante comenzar de nuevo. La música entró, esta vez sin playback y ella se dispuso a cantar con la voz que su mamá (y no su productor) le dio. Y sí, su mamá tiene mucho de qué disculparse.
En fin, acá el video para que pierdan su productivo tiempo: