Pocas cosas les pueden irritar tanto a las mujeres, como ir a un salón de belleza y no obtener los resultados esperados. Basta un corte de cabello o un manicure mal hecho, para que arda Troya.
¿Creen que exageramos?
Eso es porque no han visto la reacción de la mujer de este video, quien al no recibir el servicio que esperaba en un salón de belleza, no encontró otra forma de manifestar su inconformidad que destrozando ese local a martillazos, tarea que le llevó menos de dos minutos.
Así rompió espejos, mesas, anaqueles y cuanto mobiliario encontró a su paso. Incluso intentó golpear a una de las empleadas.
Obviamente ninguno de los presentes se atrevió a detenerla: