Esto pensaron unos muchachos gringos, a quienes una tarde les dio por saltar a la piscina desde el techo de una casa.
La anfitriona, una adolescente llamada Nicole Easton, se encontraba junto a su novio y su amiga en la parte alta de la vivienda. El joven se animó y fue el primero en lanzarse hacia la alberca. Al ver lo divertido que esto resultaba, ellas quisieron hacer lo mismo.
Animadas por el novio y por quien grababa el video, Nicole finalmente tomó valor y se animó a saltar junto con su amiga. Todo era risa y diversión hasta que…
O-U-C-H!!!
Toco acabó en llanto y dolor. Nicole se rompió las dos piernas y como no tiene seguro, debe cubrir unos 4,200 dólares de gastos médicos. Para conseguir dinero, su mamá subió el video del accidente a YouTube, iniciativa que por cierto ha generado críticas, pues hay quienes opinan que está lucrando con el dolor de su hija para ganar dinero.
Apenas han juntado 1,700 dólares.
Ya ven chavos, para que no se anden creyendo intocables, ni los muy-muy. ¡Abusados!