Siempre hemos pensado que la variedad es un elemento importante en la vida; sin embargo, parece ser que preferimos los hábitos y rutinas cotidianas por naturaleza, ya que entre más opciones tenga la gente más riesgosa es su decisión, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Warwick y de la Universidad de Lugano.
Expertos en comportamiento humano, aseguran que creemos que tenemos diversos gustos, cuando en realidad, preferimos quedarnos con las cosas que conocemos, así que aunque te choque, amas la rutina y lo conocido.
La gente tiende a escoger más variedad de lo que realmente consume. Creemos que la variedad es divertida, pero al momento de consumir determinados productos, tendemos a tener mucha menos diversidad de la que creemos”, dijo Daniel Read, de la Escuela de Negocios de la Universidad Warwick.
Eso explica por qué tu alacena está llena de envases y paquetes de comida que jamás comerás y que compraste según tú para probarla, y porqué tus libreros contienen novelas cuyas páginas jamás abrirás.
Más vale malo conocido…
El professor Read demostró su teoría a través de un experimento en donde se le dio a un grupo de voluntarios diferentes tipos de chocolates, frutas y snacks.
Los participantes podían elegir abastecerse de golosinas para las próximas semanas o elegir una merienda cada semana. Cuando elegían sus snacks de una sola vez, tenían mayor variedad.
Por ejemplo, podían elegir dos barras de chocolate, dos piezas de fruta y una bolsa de papas fritas. Pero cuando elegían, una sola vez, antes de comer, siempre elegían las papas fritas. Y cuando se les daba la oportunidad de cambiar de opción, aquellos que en un principio eligieron varios snacks, prefirieron irse a la segura con la misma opción.
En otras palabras, somos criaturas de hábitos cotidianos. Lo que significa que una visita semanal al supermercado puede ser un viaje del cual después nos arrepentimos.
“Digamos que compras un kilo de queso cheddar, 100 gramos de queso brie y cualquier otro queso que a ti te gusta. Después los metes al refrigerador, te haces un sandwich diario hasta que se te acaba. En la próxima visita al supermercado comprarás más queso cheddar y otros quesos que, muy probablemente, terminarán en la basura”, explicó Read al diario inglés Daily Mail.
En otro experimento, el profesor Read, quien aparece en la última edición de la serie de la BBC, Radio Four’s Human Zoo le pidió a los voluntarios que rentaran dos DVD para verlos varios días. Aquellos que eligieron de una sola vez, optaron por dos géneros distintos.
También, optaron por películas “palomeras” para ver ese mismo día y por películas de culto para ver durante la semana. Pretendiendo ser más intelectuales de lo que realmente son.
A lo anterior, el profesor Read opina que tenemos una imagen de nosotros mismos muy diferente a lo que realmente consumimos, para todo tipo de cosas y sucede lo mismo con los libros.
Creemos que somos grandes lectores de novelas de misterio o de novelas clásicas literarias. En una oferta de tres por dos, compramos dos novelas de misterio y una clásica, leemos las de misterio y la clásica se queda en el estante.”
Por ello, el profeso ha puesto sus descubrimientos en práctica y ahora compra 10 objetos del mismo tipo. “No es una mala lección que aprender, si algo te gusta, elige más de eso y punto.”