Blanca no perdió, perdió Puebla… Okei, no

Lo que más me molesta del clima caprichoso que tenemos en Puebla es que salgo de mi casa vestida cual pescadillera acalorada y a la media hora comienzo a estornudar y a toser porque la temperatura ronda los 10 grados y ni hablar de las intempestivas lluvias que hacen un desastre en la ciudad. Sé que mi alergia no es tan importante como las avenidas que ayer casi sucumben a la catástrofe de la tromba. Jesucristito, en algunas fotos parecía el fin del mundo cuando en realidad se trataba de las cascadas del Periférico Ecológico, de la avenida Margaritas, de la avenida Las Torres, así como de la 24 y la 14 Sur.