El poder político es afrodisiaco; es decir, es placentero, es apetecible, deseable, porque contiene tres elementos que la humanidad sueña con poseer, para mantenerse en un estado aparentemente seguro y de confort; primero le permite concentrar bienes, claro siempre a través del dinero público, que genera una burocracia especial, dorada, que disfruta de esa concentración … Sigue leyendo La Adicción al Poder
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo