En Rusia una mujer identificada como Anastasia Beloshapkina, de 22 años de edad asesinó a su novio Dmitry Sinkevich, de 24 años luego de que tuvieran sexo sadomasoquista.
Anastasia y su novio practicaban juegos de sadomasoquismo, pero ella optó por quitarle la vida a su pareja asfixiándola. Tuvo relaciones con el cadáver por dos horas y luego le cortó los labios, dedos, mejillas, cabeza, pies, piernas y genitales con un cuchillo de cocina, esto, porque ella llevó a cabo un ritual satánico.
Su cadáver fue localizado una semana después, al notar la ausencia la policía obtuvo una orden de allanamiento y descubrieron las macabras escenas. Anastasia explicó que buscaba tener vida eterna con este sacrificio humano, pues ella era seguidora del ocultismo.

