María Elena Álvarez Roldan, conocida como “Malena” y quien fuera la dueña de un burdel con dirección en la avenida Guadalupe, número 7, colonia La Paz, en la ciudad de Puebla, perdió la vida por un impacto de bala que perforó su cráneo. Testigos culparon a su amante, Andrés Chi-Sing Cuamatzi, por el asesinato.
A finales de junio de 1999, el reportero de El Sol de Puebla, Alfonso Molina Camacho informó que elementos de la Policía Judicial del Estado de Puebla detuvieron a Andrés Chi-Sing en un establecimiento que se ubica en la 15 Poniente y 5 sur. En el momento del arresto, los agentes desarmaron al asesino de Elena Álvarez porque los amenazó con su pistola.
Andrés Chi-Sing aceptó ser el responsable de la muerte de “Malena”, crimen que ocurrió la noche del 17 de mayo de 1987. Además, explicó a las autoridades que durante los 12 años que estuvo prófugo de la justicia vivió en diferentes estados de la república; con frecuencia visitaba Puebla, y pensó que la policía ya no lo buscaba por el delito que cometió.
La noche crimen
La noche del 17 de mayo de 1987, Andrés Chi-Sing Cuamatzi asesinó a Elena Álvarez Roldan, porque se negó a entregarle su dinero y sus joyas. Una bala, que ingresó por el oído derecho y salió por el occipital izquierdo, le quitó la vida a “Malena”.
De acuerdo con la declaración de Mónica Domínguez Alarcón, una de las trabajadoras del burdel, ante el agente del Ministerio Público de la delegación sur, Jorge Lima Chávez, alrededor de las 20:45 horas del 17 de mayo de 1987, Andrés Chi-Sing golpeó de manera violenta la puerta de la recámara de “Malena”.
“Malena” salió de la habitación y Mónica Domínguez se escondió en el closet de otra recámara, lugar donde escuchó los disparos de la arma de Andrés Chi-Sing. El cadáver de su jefa lo encontró boca arriba en un sillón de la sala.
Al momento de intentar a poyar a la dueña del burdel, Gabriel Alejandro y Juan Enrique Palacio Álvarez, hijos de “Malena” ―además de un hombre identificados como Gabriel Palacios Álvarez―, resultaron lesionados por impactos del arma de Andrés Chi-Sing.
Los agentes de la Policía Estatal Joel Ramos Robles y Efrén Morales Morales llegaron al lugar; sin embargo, el asesino de “Malena” los recibió a balazos, logrando herirlos.
Alfonso Molina Camacho, reportero del periódico El Sol de Puebla, informó el 18 de mayo de 1987 que expertos en criminalística encontraron 8 cascajos de bala calibre .38 de bajo de un auto Phanton, modelo 1987, color gris, con placas TRM-528, propiedad de “Malena”.

Sentencia
El 25 de junio del 2002, el periódico El Sol de Puebla comunicó que Rosa Celia Pérez González, titular del Juzgado Quinto de Defensa Social, sentenció a 27 años de prisión a Andrés Chi-Sing Cuamatzi por el asesinato de Elena Álvarez Roldán, dueña de una casa de citas en la calle Guadalupe, número 7, de la colonia La Paz, en la ciudad de Puebla.
El proceso contra Andrés Chi-Sing fue abierto por los delitos de lesiones, daño en propiedad ajena, resistencia a particulares, delitos de funcionarios públicos y robo de vehículos. En el momento en que recibió su condena tenía 66 años, y fue recluido en el Centro de Readaptación Social de San Miguel.

