26 de Mayo del 2019

Respecto al día de la mujer...¿cómo sacar a una niña migrante de condición de calle?

Por Luz Marina Manzano Gómez / /
Respecto al día de la mujer...¿cómo sacar a una niña migrante de condición de calle?
Foto: Especial

 

gritos esperanza

Quien escribe, ha tenido la oportunidad de observar de cerca la
relidad de los migrantes venezolanos en situación de calle...La
verdad no sé qué es más frustrante,que un paramédico se suba a un
autobus diciendo que necesita vender lápices porque no puede ejercer
en el nuevo país a donde ha llegado,o que una madre llore con su hijo
también llorando en brazos porque no tiene qué darle de comer en el
país receptor,y que manifieste públicamente pedir ayuda para regresar
a su país venezolano,pues no sabe qué hacer para vivir,ahora en estado
depresivo y de desesperación,entendiéndose que en su país tampoco sabe
cómo acceder a alimentos para darle de comer a su hijo,pues hay
escasez de alimento.

Lo que sí me queda claro es que las inocencias están en juego ante la
cruda situación de los venezolanos que emigran, ¿qué hacen niñas
menores de 12 años rodeadas de hombres con los cuales piden dinero en
las calles? ¿Realmente son sus padres?.

Es completamente aterrador pensar tan sólo en el hecho de que el
futuro de estudios y trabajo formal de esas niñas ha quedado coartado
al emigrar,pues la situación de calle a la que llegan muchas,hace
que,de allí en adelante vayan a depender económicamente
lamentablemente de otra persona y posiblemente,de un hombre (o de
varios) toda su vida.

C, es una niña cuyos ojos negros y enormes,llenos de muchas
pestañas,me han conmovido,su ilusión y su inocencia al preguntarle si
sabe leer y escribir,y contestar que sí,me han contenido el corazón y
deseo compartirlo públicamente.Ella,muy orgullosamente dice que ha
estudiado hasta 6to grado.Acompañada de quien, al parecer, es su
padre,pidiendo dinero,sentados en la calle y con un atuendo que
aparenta algunos días sin baño,sólo la fuerte luz de sus ojos alumbra
y brilla entre tanta dificultad que evidencian sus vidas.
Al preguntarle a su padre si es su padre,éste sonríe y comenta que
sí,y que él no sabe ni leer ni escribir...Poco después,llegan dos
hombres más y les ofrecen algo refrescante de tomar...Al
retirarme,agradeciendo el conocerles y tratar de apoyarles en su
historia,no puedo evitar pensar en que es probable que ella,en el
nuevo país que la recibe,no vuelva a estudiar...

La vulnerabilidad y exagerada exposición a la que están en plena
calle,sus apenas 12 años,nos confronta con una realidad que pocos
venezolanos comprendemos que se está manifestando con grave
seriedad, que los demás países aledaños deben estar alerta...Ante el hambre y la miseria a la que se ha llevado a la
nacionalidad venezolana,ha aumentado el índice de probabilidad de
prostitución niñas y adolescentes...y los proxenetas brillan con su
aterradora presencia acechando las calles de los países receptores y
en particular, desde la salida terrestre "por las trochas", posiblemente
ya anden (ante la vista de las mismas autoridades) estos miserables
buitres,pues no sé de qué otra forma se les pueda llamar.
¿Qué va a ser de la vida de C? Era evidente la candidez de sus
palabras y la inocencia de la luz de sus ojos, ¿qué hacen las
instituciones y los gobiernos de los países receptores de migrantes en
estos momentos por una niña como C? ...las políticas públicas públicas
guiadas al caso y las promesas firmadas por los organismos
internacionales,parecen desvanecerse ante la vulnerabilidad de su
situación... ¿Puede hacerse algo para proteger a niñas como ella?. ¿Es
posible sacar a una niña de la condición de calle incluso del descuido
de su padre de ser necesario,si esto pudiera mejorar su futuro?.Al
menos aún existen los medios de comunicación para dar evidencia de
ésto y hacer denuncia de la necesidad que a C y a niñas como a C,le
atañen.Hay mucho por hacer,que no se queden cruzadas de brazos
autoridades,instituciones y sociedad civil...al menos,esa es LA
ESPERANZA.

Desde la zona de El Salitre,Bogotá,Colombia.

Gracias por leerme.

El hada de Guerra.

ANTERIORES