20 de Septiembre del 2019

¿Qué culpa tiene el perro? El rechazo se gana a pulso

Por Luz Marina Manzano Gómez / /

gritos esperanza

Los asuntos de problemas de legitimidad política que están ocurriendo en estos momentos en Venezuela, y recientemente en España, los cuales están produciendo protestas y concentraciones como respuesta social de gran inconformidad hacia el gobierno de turno no llegan por casualidad, aunque los contextos son distintos, la inconformidad es la misma, quieren otro presidente para su país… hay un claro rechazo.

Hace poco conocí una hermosa perrita, muy especial, que enternece a cualquier persona que tenga corazón y se diga ser “humano” … sólo tiene un defecto… pero como dicen por allí "¿ ella qué culpa?" pues tiene el nombre de una maestra que más que orientar, se dio gusto en colocarme obstáculos alguna vez. Yo siempre traté de buscar diálogo y de ser amable… realmente hubo testigos de ello… pero ella hacía saber que no estaba allí para hacer amigos. Se ganaba a pulso el desprecio de la mayoría. Al menos entendí que sus rasgos psicopáticos de demostrar poder en su lugar de trabajo no eran nada personal, sino generalizados. Dejé correr las piedras en la fluidez del río de la vida. Sin embargo, ahora me pasa algo en particular que, para poner un ejemplo, vale comentar; siento satisfacción cada vez que llamo a esta perrita por su nombre ¿ella qué culpa?, nunca me había pasado algo así, pero pues sus dueños sí la cuidan con amor y transmite amor a otros, y es lo que a mí me transmite.

El rechazo se gana a pulso.

El amor y la aceptación también.

Pobre DIOS allá en el cielo… tan maravilloso su nombre y tan DADO con sus hijos y colocárselo a tan despiadado político, al nacer en Venezuela… ¿Qué culpa tiene Dios de que los ángeles malos le jueguen bromas?. ¿Qué culpa su nombre de ser asociado con tanta maldad en esa tierra sagrada?

Seamos más claros, ¿qué culpa los plátanos de llevar tan triste apellido cuando están “en su punto”? .

Y ¿San Pedro?... Tan fiel, tan firme, tan justo, tan leal a sus convicciones… ¿qué culpa el honorable primer Papa de que otro lleve su nombre y no lo represente?...

Los padres de los políticos tal vez no creen que sus hijos algún día puedan llegar a hacer política y que sus ideas también serán renombradas para bien o para mal, al rememorar su nombre. Finalmente, lo recibido en casa será lo demostrado hacia otros en público… tal vez no piensan que, un día alguien puede rechazar su nombre y hasta su nacimiento, cuando su existencia consiste en obstruir la de otros.

El rechazo se gana a pulso, nuestras acciones atraen o rechazan el aprecio de los demás, no es tan difícil de entender con un mínimo de inteligencia, y es entonces cuando queda evidenciado públicamente que estos políticos no están allí para hacernos saber que son amigos del pueblo, no es la tarea que desean cumplir, por tanto… es lógico que éste salga masivamente a expresar su rechazo y a solicitar su salida del poder.

Así las cosas, al menos, la comunidad internacional aumenta cada vez más su conciencia acerca del por qué de las manifestaciones sociales, no son por casualidad, y así se va haciendo el análisis, para no ser como en décadas anteriores, tan criticadas, al menos eso parece, al menos esa ES LA ESPERANZA.

 

Gracias por leerme.

 

EL HADA DE GUERRA.

 

Informe

Selene Rios

Neoderma Clinica